Por Alcides Guerrero Díaz/ Exsenador

El fascismo ha venido expandiéndose liderado por gobiernos de derecha, extrema y ultra derecha.

En sus más corrientes características el fascismo criminaliza todo, es xenófobo, maneja y controla la justicia como arma política, enemigo acérrimo del sindicalismo y lo combate cuando maneja el poder. Convierte los derechos sociales en problemas de orden público, criminaliza la disidencia y permanentemente ataca y censura los asuntos culturales como lo estamos viendo en la práctica hoy con los murales. Y en aras de abreviar su descripción, debemos partir de cómo funcionó inicialmente en Alemania cuyo liderazgo estuvo en cabeza del Nacista Goebbels y por Mussolini en Italia para luego esparcirse a nivel global.

En lo mítico y propagandístico, pasando por la sexualidad o apoyándose en la jerarquía o la victimización, figura que utilizan un tanto y de manera circense personalidades como la Jubinao, Cáterin Miranda, Claudia López, Angelica Lozano y otras tantas que el país conoce, utilizando además el cuento de ellos contra nosotros: ellos son considerados “vagos” y subsisten gracias a lo que producimos “nosotros”. Son unos aprovechados de la benevolencia del Estado y buscando auxilios en instituciones corruptas como sindicatos a los que consideran que quitan el sueldo a los ciudadanos correctos y trabajadores. “Ellos” son todo lo malo, la escoria del colectivo. En cambio, sus “nosotros” (élite fascista) habitamos el corazón de la nación, somos la pureza de los valores y tradiciones de un país que por la magnanimidad de “nosotros” continúan existiendo, a pesar del crecimiento de las ciudades y de las minorías que viven en ellas, concluyendo que son la pureza, el oro. Esa es la élite engalanada, con ínfulas imperialistas acicateados con cantos de sirena y auspiciados por los progresistas. Esos “nosotros” se creen a pie juntillas como muy trabajadores y por tanto deben ocupar un lugar preferencial por habérselo ganado en sus méritos y esfuerzos.

Es una lección que debemos aprender dada la velocidad con que éste se ha abierto y apoderado de las estructuras de poder disfrazadas de democracia, mientras nos distraemos en minimizar sus efectos, desgastándonos en interpretaciones y análisis de terminologías y estrategias que apuntan a dividir en la firma convicción de sustraernos y llevarnos a una profunda crisis interna ya que es una de sus varias estrategias. Entienden que la izquierda o progresismo padece del síndrome de los egos y vanidades entre sus integrantes, para responder a estos desafíos lo que debe prevalecer es la unidad de fines propósitos y metas a fin de preservar el poder. Y no como ha venido ocurriendo con algunos sectores de la izquierda radical, hoy en el poder. No han comprendido el mensaje y dirección hacia donde los orienta su más organizado y estructurado líder quien sabe hacia dónde va, en los fines y propósitos para preservar el poder y extenderlo por algunos períodos más. De seguir por la ruta que se viene trasegando, el fascismo cada día y a pasos agigantados viene ganando terreno y esgrimiendo una dialéctica emocional, de fuerzas externas hoy en boga, especialmente en Europa y, cómo no afirmarlo, también a nivel global, ofertando soluciones simples para problemas complejos y difíciles de resolver y los cuales demandan tiempos significativos para su resolución.

El fascismo tanto crece que se ha asentado sin darnos cuenta en todas las estructuras. Sus resultados están a la vista, en el entendido que sus votantes no son necesariamente fascistas, sino en ocasiones coyunturales, como vienen demostrando elecciones sucesivas, construyendo resistencias basados en el miedo, mentiras y falacias, desinformación, a hacer bueno lo malo y lo malo en bueno, todo según circunstancias políticas orientadas hacia un fin. Para prevenirlo y combatirlo sería preciso construir seguridad y unidad colectiva, ante la intemperie donde suelen colocar a aquellas estructuras de poder político de carácter progresista que ha venido avanzando en países del Cono Sur, Europa, Asia y África. Además no dejar que nos trabaje la debilidad colectiva. Por el contrario, mostrándonos fuertes, fortificados monolíticamente. Un colectivo abierto e incluyente sobre todo con mucha hermandad.

Esta sería una manera de impedir que el fascismo abrece la bandera del malestar y todas aquellas formas con las cuales ha combatido y caracterizado en líneas precedentes. No hay que dejarle el camino expedito para no repetir el fascismo clásico o disfrazado de nuevo, pues no lo frenan los procesos democráticos, leyes o constituciones, ni organizaciones internacionales. Lo frena el pueblo unido, organizado, disciplinado, totalmente resuelto y decidido. Es el pueblo el que tiene la palabra ante el reto y avance del fascismo. Si calla, si es ambiguo, si es indiferente sobre todo pasivo, es su responsabilidad y culpable en grado sumo frente a la gravedad de lo que pueda ocurrir en Colombia, ante la toma del poder en manos de este fenómeno que a todas luces y probado incide e influye en la concentración de riqueza de grandes élites en detrimento del hambre y el atraso de los pueblos.

El pueblo organizado, por ejemplo en formas sociales como las sindicales que pueden jugar clave papel, para su contención. Desafortunadamente sus directivos hoy lucen un tanto aburguesados y elitizados. Su papel no es el más indicado, consistente y activo. Se muestran relajados y cómodos, cuando por el contrario su activismo debiera ser continuo y consistente, como única manera de mover los cimientos de las estructuras fascistas y elitistas que hoy golpean al pueblo. La peligrosidad del fascismo se fundamenta en su manera especial de deshumanizar a importantes y significativos segmentos de la población jugando a su exclusión, buscando restar capacidad de empatía para con sus conciudadanos, justificando un trato inhumano, partiendo de la supresión de la libertad, encarcelamiento en masa o la expulsión hasta en casos extremos o su exterminio, sin contar con los genocidios, limpiezas étnicas, disfrazadas de táctica política, tal como ocurrió en la Alemania nazi, en Ruanda, Birmania, solo por citar unos pocos casos y por qué no también dejar de destacar que tal comportamiento ha imperado en nuestro medio.

Que las precedentes disquisiciones sirvan de base para personas de pensamiento crítico sobre todo aquellos dirigentes de todo el entorno progresista, impulsados por el ánimo de cambio y reivindicaciones sociales para el pueblo colombiano, por el que tanto se ha luchado a fin de acceder al poder, puedan establecer y reconocer la diferencia entre tácticas y procedimientos que consideran legítimos, pero no dejan de ser tendenciosos y con tácticas más que legítimas de una democracia liberal por la que se deberían decantar los partidos progresistas y el pueblo colombiano.

¿Qué opinan? El fascismo es la negación de la democracia.

PONGÁMONOS DE ACUERDO

Por Yesid Francisco Perea Mosquera

Este título me trae a la memoria una expresión acuñada por el desaparecido Álvaro Gómez Hurtado, quien reiteraba la expresión, frente a las dificultades por las cuales atravesaba el país, “pongámonos de acuerdo sobre lo fundamental”. Y hoy sí que hay cosas sobre las cuales se requiere consenso a nivel nacional, departamental y en cada uno de los municipios, unos con más necesidades que otros sin duda alguna.

A nivel nacional no es si no mirar la gota causante del rebose de la copa, sea decir, el Consejo de Ministros, porque el berenjenal del país no se generó como consecuencia de la transmisión en vivo de ese consejo, no señores; ese acto que pareciera llevarse por los cuernos a la ley, pues no debía ser público salvo circunstancias que no se vislumbran, fue el detonante para la crisis de ahora, pero las dificultades y los procesos que exigen ponerse de acuerdo para consensuar frente a los problemas de la Nación, vienen de vieja data. Claro está, no es común ver tantos errores, tanta improvisación en un gobierno, cuando la hora de ahora exige prudencia, experiencia, coherencia y consenso. Así pues, mis queridos lectores, se hace urgente y necesario ponernos de acuerdo para neutralizar el estado de cosas como aquellas por las cuales atraviesa Colombia.

Ahora, aterrizando en nuestra comarca sí que se requieren acciones para colocarnos en sintonía todos, sin que para el efecto primen los colores políticos, entre otras cosas por cuanto están descoloridos en razón de las malas cosas que, a su nombre, han venido realizando sus líderes. Por donde usted se detiene, para donde sea que mire, encuentra preocupaciones en el Chocó, o si quiere, observe cómo se han tomado al departamento las comunidades indígenas utilizando para ello las vías de hecho. En campaña escuché una intervención de la candidata, hoy gobernadora Nubia Carolina, en la cual sostenía que privilegiaría el diálogo con los indígenas antes de tomar la vía de la fuerza a través de las autoridades legítimas, lo cual sonaba bien; pero resulta que si hay diálogos, éste se convirtió en monólogo porque esas comunidades con asentamiento en la vía Quibdó-Medellín hacen lo que se les viene en gana, taponando esa única carretera por esa zona, sin miramientos sobre traslado de enfermos, estudiantes, pasajeros, trabajadores y ahora, según se ha hecho conocer, están agrediendo físicamente a quienes con razón reclaman se les permita continuar su camino; dicen que una mujer indígena rompió la cabeza de un señor que quiso continuar su destino, situación muy riesgosa desde todo punto de vista, por las impensadas consecuencias que esa agresión pueda producir. Me pregunto qué se estuviera comentando si es el hombre el agresor en la persona de una mujer, indígena o no.

Los desplazamientos que vienen ocurriendo en gran parte de la zona del san juan, dados los enfrentamientos entre los distintos grupos armados que permanecen en esa parte de nuestra geografía, así como los taponamientos que provocan los indígenas en las pocas vías con las que contamos en el departamento, son situaciones sobre las cuales deberíamos ponernos de acuerdo, especialmente cuando se aproxima un período electoral muy importante-sobre el cual podríamos consensuar-, y  contar con representación en el senado para el próximo período; de igual manera, aunar esfuerzos para ayudar a tomar las decisiones más importantes del Chocó y de nuestra capital. De Quibdó y de ideas políticas que beneficien esta ciudad y el departamento, aspiro escribir muy pronto.

Jhon Jáder Durán es hijo de una mujer chocoana y un zaragozano
Foto: Andrés Felipe Palacios

El mundo del fútbol se volvió loco con los últimos fichajes millonarios, como ocurrió con Neymar saliendo del PSG para Al Hilal y ahora con Jhon Jáder Durán quien ya fue anunciado por el Al Nassr, proveniente del Aston Villa, en una polémica como importante contratación para el futbol de Arabia Saudita.

Pese a las críticas por dejar atrás el alto nivel del fútbol europeo y rechazar ofertas de clubes importantes, por el dinero y los lujos en Arabia Saudita, la realidad es que el delantero, con solo 21 años, hizo historia para Colombia y el mundo entero con su transferencia.

La llegada de Jhon Durán al cuadro árabe rompió cinco récords en el mercado de fichajes, uno de ellos tiene que ver con la superación en las cifras de los jugadores colombianos que también fueron protagonistas de negociaciones con mucho dinero de por medio, además de estar al nivel de otros futbolistas de talla mundial.

Sumado a eso, el salario del delantero en Al Nassr es uno de los temas que más llamó la atención, ya que pasará de ganar un poco más de tres millones de euros anuales en Aston Villa, a ganar 20 millones de euros en el mismo periodo.

Hoy Jhon Jáder Durán es el colombiano con el fichaje más costoso de todos los tiempos, con 77 millones de euros, pero podría alcanzar los 90 millones de euros, que además lo pone como la segunda contratación de mayor valor en Arabia Saudita, detrás de los 140 millones de euros que Neymar le costó a Al Hilal en 2023.

Además de esas dos marcas, Jhon Jader Durán es la contratación más cara en la temporada 2024/2025, en la que previamente se contaba los 75 millones de euros que Atlético de Madrid le pagó a Manchester City por Julián Álvarez y después sigue la de Marmoush con los Citizens.

Durán empezará a ganar aproximadamente $86.200 millones de pesos al año, equivalente a unos US$20 millones, lo que es cuatro veces más que el salario anual de James Rodríguez, quien actualmente gana US$5 millones de dólares, en el conjunto de la Liga MX. Esto también implica que Durán recibirá alrededor de US$1,71 millones por mes y US$2.545 cada hora hora.

Los cinco jugadores colombianos mejor pagados son en su orden: Jhon Jader Durán (US$20 millones), James rodriguez (US$5 millones), jefferson Lerma (US$4,3 millones), Luis Sinisterra (US$4 millones), Luis Díaz (US$3,5 millones).

Lo que mucha gente desconoce es que Jhon Jader Durán Perea, es natural de Zaragoza Antioquia, hijo de Regíno Durán de Zaragoza y Saturnina Perea Palacios (Satu de cariño), de Cértegui (Chocó) y vivió en Cértegui durante los primeros años de vida.

Con él ya están en Arabia su padre Regíno, su madre Saturnina y su hermano Dairson Durán Perea, quienes lo acompañan por invitación especial suya, para sentirse más en familia en esas lejanas tierras con cultura y modos de vida totalmente diferentes.

En Cértegui quedan su abuela Francia Elena Palacios, sus tíos Felipe Nery, Cristina y Jhon Jairo Perea Palacios; Sus primos, sobrinos y demás familiares, quienes desde el remoto Chocó le deséan que siga triunfando en el Medio Oriente y el mundo.

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