En política, el liderazgo no se mide únicamente por la intención, sino por la capacidad de transformar desafíos estructurales en indicadores de progreso. Transcurrido el presente mandato, resulta evidente que el Valle del Cauca ha consolidado, bajo la dirección de Dilian Francisca Toro Torres, una gestión técnica, financiera y política que amalgama la experiencia con una aguda sensibilidad social. No se trata solo de ocupar un cargo; es la destreza para movilizar los engranajes departamentales en un momento donde la región exige resultados tangibles.

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Aroldo de Jesus Amaya Chaverra / Columnista invitado

Uno de los pilares de su gestión ha sido la seguridad y la cohesión territorial. En un contexto nacional complejo, la Gobernadora ha liderado un bloque regional que no solo exige mayor presencia del Estado, sino que invierte decididamente en tecnología y fortalecimiento de la fuerza pública. El mensaje es categórico: sin orden no hay desarrollo, pero el orden debe estar necesariamente acompasado por la inversión social.

La columna vertebral de esta administración se edifica sobre tres ejes fundamentales:

El impulso a programas de capital semilla ha permitido que miles de vallecaucanos especialmente jóvenes y mujeres transiten de la informalidad hacia la productividad real.

El departamento se consolida como el nodo logístico de Colombia. La continuidad en las obras viales y la apuesta por el puerto de Buenaventura demuestran una visión de largo plazo que trasciende el populismo coyuntural.

Igualmente, como médica de formación, Toro ha priorizado el saneamiento fiscal de los hospitales públicos, garantizando que el derecho a la salud se consolide como un servicio público eficiente, incluso en los municipios más periféricos.

Lo más destacable es un estilo de gobernanza que, en un país polarizado, ha mantenido un diálogo fluido entre el sector empresarial, la academia y las organizaciones sociales.

Bajo los ejes de emprendimiento, logística y salud, la administración ha logrado hitos medibles. Mientras el programa VALLEmplea conecta la academia con la demanda empresarial para cerrar la brecha del desempleo juvenil, el saneamiento de hospitales públicos garantiza salud eficiente. Esta sinergia entre sector privado, academia y gobierno permite que el Valle crezca al 2.8%, superando el promedio nacional.

En el tablero del desarrollo regional, el empleo es el termómetro de la dignidad de un pueblo. Bajo esta premisa, la estrategia “VALLEmplea” se erige como la apuesta social más ambiciosa de la región. A diferencia de los modelos tradicionales, este programa conecta la formación académica con la demanda real del sector privado.

Se trata de un modelo de educación pertinente: formar talento humano con las habilidades exactas que las empresas demandan. Con este liderazgo, el Valle está convirtiendo la incertidumbre en futuro, brindando la certeza de un primer empleo formal a una generación que reclamaba esperanza.

Este dinamismo social está respaldado por un desempeño fiscal excepcional. Bajo la dirección de la Dra. María Victoria Machado en el Departamento Administrativo de Hacienda, el Valle del Cauca ha alcanzado la calificación crediticia más alta otorgada por FITCH RATINGS. Este manejo juicioso de la hacienda pública permite acceder a financiamiento con tasas privilegiadas para obras de gran impacto.

Finalmente, frente al panorama de baja ejecución presupuestal en el orden nacional, el Valle del Cauca destaca en el primer lugar del país, con un cumplimiento del 85% de su plan de desarrollo “Liderazgo que Transforma”. Indudablemente, el departamento avanza bajo una batuta que entiende que el desarrollo se escribe con gestión, carácter y, por encima de todo, con resultados visibles.

 

*Aroldo de Jesús Amaya Chaverra, es nacido en Istmina – Chocó. Fue jefe de Investigaciones de la Contraloría Generál de la República-Buenaventura, concejal de Istmina, alcalde del municipio de Istmina, secretario de Gobierno de Istmina, vicecontralor del departamento del Chocó, contralor encargado del departamento del Chocó, abogado litigante.