Helen Jhoana Cuero Rivas, Personera de San José de Palmar/ fotos: Antonio Sánchez
Cuando la tierra comenzó a estremecerse y el miedo se apoderó de San José del Palmar, Helen Jhoana Cuero Rivas también sintió el temor de cualquier ser humano frente a una tragedia inesperada. Pero apenas pudo reaccionar, algo se impuso sobre su propio miedo: su vocación de servicio.
Por Antonio Sánchez / Fotoperiodista
La personera de San José del Palmar salió a encontrarse con una comunidad golpeada por el terremoto y comenzó una tarea que, con el paso de los días, terminó convirtiéndola en uno de los rostros más visibles de la atención a los damnificados.
Su historia es la de una mujer afrodescendiente, nacida en Buenaventura, formada como abogada en la Universidad Tecnológica del Chocó y arraigada desde hace dos años y medio en San José del Palmar, municipio que la acogió como una de sus hijas.
Y en medio de la tragedia, su permanente sonrisa, su amabilidad y su capacidad para transmitir ánimo terminaron convirtiéndose en una forma de resistencia.
Las cosas personales pasan a segundo plano
Helen Cuero reconoce que el primer impacto del terremoto fue traumático. Sintió miedo, incertidumbre y la angustia de estar lejos de su familia. Pero cuando salió y observó las condiciones en las que había quedado la comunidad, decidió poner sus propias emociones en segundo plano.
Las cosas personales pasan así a segundo plano cuando uno tiene una vocación de servicio bastante arraigada”, relató durante la entrevista. Y eso fue precisamente lo que hizo.
Mientras las familias comenzaban a reportar daños, la Personería se convirtió en un punto de referencia para quienes necesitaban orientación, acompañamiento y gestión.
El balance inicial elaborado por la Alcaldía hablaba de aproximadamente 820 familias afectadas, con distintos niveles de daño: viviendas destruidas totalmente, otras con afectaciones parciales y muchas más que quedaron en condiciones de riesgo. Pero detrás de esa cifra había rostros, historias y comunidades dispersas en las montañas.
Quebrada la Selva y el río Cruces son dos de los atractivos turísticos de San José del Palmar/ foto: Beto Play
Un municipio entre montañas y barreras
Uno de los mayores desafíos que enfrentó la emergencia fue precisamente la geografía.
San José del Palmar es un territorio rural y disperso. Hay comunidades sin señal telefónica, sin Internet y, en algunos casos, sin energía eléctrica. Por eso, conocer rápidamente la dimensión de los daños se convirtió en una verdadera odisea.
Helen lo explica con claridad: mientras en una ciudad una persona puede enviar una fotografía o un video para reportar la situación de su vivienda, en algunas veredas del municipio ni siquiera existe esa posibilidad.
Los líderes comunales terminaron jugando un papel fundamental para llevar información y ayudar a identificar a las familias afectadas.
Pero el terremoto no solamente golpeó las viviendas. También afectó caminos veredales, vías de acceso y actividades productivas como la panela, la piscicultura y el cultivo de chontaduro, sectores fundamentales para la economía campesina. La tragedia, como lo explica la personera, no creó todas las dificultades: las profundizó.
La solidaridad que no conoció fronteras
Si hubo algo que conmovió profundamente a Helen Cuero fue la solidaridad.
Mientras la respuesta institucional avanzaba con dificultades, desde diferentes lugares de Colombia comenzaron a llegar ayudas para las familias damnificadas. Alimentos, elementos de primera necesidad y otros recursos fueron enviados desde lugares tan distantes como Caquetá.
Pero hubo algo que la emocionó todavía más: personas que no se conformaron con enviar una ayuda, sino que decidieron desafiar las dificultades del camino y llegar personalmente hasta San José del Palmar. “Me emociona cuando la gente quiere llegar también, no solamente enviar el camión”, contó.
Para ella, ese gesto demuestra que la solidaridad puede romper las barreras de la distancia y que, en medio de una tragedia, la humanidad también puede convertirse en una fuerza de reconstrucción.
La mujer que no dejó de decir “ánimo”
Durante nuestra conversación hubo una palabra que terminó identificando su manera de enfrentar la emergencia: “ánimo”. No era una palabra pronunciada desde la comodidad de una oficina. Era el mensaje que llevaba a una comunidad atemorizada, triste y, en muchos casos, sin saber cómo volver a empezar.
Helen reconoce que todavía existe dolor y que para muchas familias la recuperación será difícil, especialmente para quienes perdieron simultáneamente su vivienda y su fuente de sustento. “Acá en muchos casos se perdió la casa y se perdió el empleo”, explicó. Por eso su tarea no terminó con el censo.
La Personería tendrá que seguir recorriendo el territorio, escuchando a las familias, acompañándolas y reclamando respuestas que tengan en cuenta las particularidades de una comunidad campesina y rural.
Madeleine, una historia entre tantas
En medio de tantas historias, Helen Cuero recuerda especialmente a la profesora Madeleine Asprilla.
Madeleine también resultó damnificada por el terremoto. Su casa quedó afectada y emocionalmente atravesaba uno de los momentos más difíciles de su vida. Pero decidió ayudar.
La profesora, que desde antes colaboraba voluntariamente con la Personería en un programa denominado Red de Niñez Palmareña, le dijo a Helen que iría hasta lugares donde ella todavía no había podido llegar para ayudar con el trabajo.
“Estoy afectada, pero sigo resiliente”, es, en esencia, el espíritu que Helen reconoce en ella.
La historia de Madeleine representa, según la personera, a muchos jóvenes, docentes, voluntarios y ciudadanos que, aun teniendo sus propias dificultades, decidieron ponerse al servicio de los demás.
De Buenaventura a San José del Palmar
Detrás de la funcionaria existe una historia de esfuerzo.
Helen llegó al Chocó hace aproximadamente 13 años con el sueño de convertirse en abogada. En la Universidad Tecnológica del Chocó encontró formación, amigos, oportunidades laborales y una segunda familia.
Se graduó con honores y obtuvo una beca para especializarse en Derecho Administrativo. Luego llegó a San José del Palmar mediante concurso público.
No conocía el municipio. Incluso reconoce que tenía ciertos temores por la estigmatización que históricamente ha rodeado al territorio. Pero decidió venir. Y San José del Palmar terminó convirtiéndose en su casa.
Hoy dice que disfruta salir por las mañanas, tomarse un café y contemplar las montañas. Cuando se vaya, reconoce, será una de las cosas que más extrañará.
Una mujer afro, una vocación heredada
Su apellido también tiene una historia.
Cuero es un apellido ligado al Pacífico colombiano y a su identidad afrodescendiente. Helen habla con orgullo de esa herencia y de una vocación de servicio que, según cuenta, también está presente en su familia.
“Mi apellido Cuero es lo que más identifica mi vocación de servicio y mi resiliencia”, afirmó.
Hoy, aunque está lejos de Buenaventura, siente que continúa haciendo por San José del Palmar algo parecido a lo que su familia hace en su territorio de origen: trabajar voluntariamente por la comunidad.
Étnica tv, El AfroBogotano y Beto Play, en el territorio
Mientras la tragedia era contada desde diferentes lugares del país, Étnica TV, El AfroBogotano y Beto Play, decidieron llegar hasta San José del Palmar.
Durante varios días, y luego de reportar lo sucedido en la Y – Unión Panamericana, Opogodó, Condoto y Nóvita, junto a Beto Murillo, recorrimos las montañas vallunas y chocoanas para escuchar directamente a la comunidad, observar sus necesidades y mostrar también la belleza, la dignidad y la capacidad de resistencia de este territorio.
No se trataba solamente de llegar a contar el terremoto.
Era necesario mostrar al país quiénes son los palmareños, cómo viven, cuáles son sus dificultades y por qué necesitan que la solidaridad y la institucionalidad no desaparezcan cuando las cámaras se marchen.
San José del Palmar sigue en pie
Helen Cuero sabe que todavía queda mucho por hacer.
También sabe que existe desconfianza frente a la capacidad del Estado para responder con la rapidez que requiere una comunidad rural y dispersa. Por eso reclama algo fundamental: un enfoque diferencial.
No se puede atender de la misma manera a una familia campesina que vive de su parcela y a una familia urbana. Sacar a un campesino de su territorio puede significar quitarle también su fuente de alimento y de sustento.
La recuperación, insiste, no puede limitarse a entregar una ayuda temporal. Tiene que garantizar derechos, proteger el arraigo y permitir que las familias puedan reconstruir sus vidas sin perder su territorio.
Pero Helen también ve una oportunidad.
El terremoto hizo visible a San José del Palmar ante Colombia y el mundo. Incluso comenzó a recibir mensajes de personas de otros países interesadas en conocer el municipio y brindar algún tipo de apoyo. Y ella quiere convertir esa visibilidad en oportunidades para su gente.
Porque, como lo repite durante la entrevista, San José del Palmar no está derrotado.
Gracias a quienes no los dejaron solos
Al final de nuestra conversación, Helen Cuero tuvo palabras de agradecimiento para todos aquellos que aportaron a la recuperación. No quiso distinguir entre una ayuda grande y una pequeña. Para ella, cada aporte tiene el mismo valor porque detrás de cada donación existe un sentimiento de humanidad.
“Es sentir que como humanos nos valoramos, que nos importa el otro”, expresó.
Desde Étnica TV y El AfroBogotano queremos reconocer y felicitar a todo el equipo que ha trabajado durante esta emergencia: la Alcaldía de San José del Palmar, los concejales, funcionarios, líderes comunitarios, organismos de socorro, voluntarios, empresa privada, jóvenes, docentes y cada ciudadano que puso sus manos, sus recursos o su tiempo al servicio de los damnificados.
Y de manera especial, nuestro reconocimiento a Helen Jhoana Cuero Rivas, la personera que, en medio del miedo y el dolor, decidió no quedarse atrás.
Una mujer afro de Buenaventura que encontró en San José del Palmar una segunda patria.
Una abogada que convirtió su formación en servicio. Una funcionaria que, ante la emergencia, puso la comunidad por encima de sus propios temores.
Y una mujer que, incluso cuando las circunstancias parecían derrumbarlo todo, siguió caminando entre las montañas con una palabra que terminó convirtiéndose en bandera:
“Ánimo”.
Porque mientras haya personas dispuestas a servir, comunidades dispuestas a resistir y corazones capaces de solidarizarse, San José del Palmar seguirá en pie.
Los concejales de San José del Palmar Mariluz Rodríguez, Arnoldo Salgado, la líder juvenil Kimberly Quetamia, la consejera municipal de juventudes, Irene Ospina; Santiago Giraldo, Sámara Yépez, y el niño Alejandro Vanegas, fueron los dedicados voluntarios que llegaron a las veredas con las donaciones enviadas por los colombianos/ foto. Antonio Sánchez
LOS TRAPICHEROS NECESITAN AYUDA
“Don Antonio y Don Beto, primero que todo nos queda darle gracias a Dios porque estamos vivos y tener la oportunidad de ayudar a la comunidad, es algo muy gratificante.
El día de hoy saber que esta población tan olvidada tiene todas las miradas puestas en ella, nos llena de fe y esperanza. Nos lo han hecho saber con cada una de las ayudas que llegan, a todas las personas que viajaron de las diferentes ciudades, los conductores de los diferentes vehículos, los pilotos, a la Gobernación del Chocó en cabeza de la doctora Nubia Carolina y a todas las funcionalidades que han aportado su granito de arena Dios los bendiga siempre.
Son muchas las personas afectadas de varios sectores, entre esos, quienes dependen de sus trapiches. Esta es una población muy vulnerable y aquí hay personas que toda su vida han vivido en la escasez, la falta de oportunidades y, de alguna manera, en el olvido del gobierno.
Es justo ahora que tenemos todas las miradas puestas sobre nosotros, donde esperamos que el destino de nuestro municipio pueda cambiar para bien, y así sacar la parte positiva en medio de esta tragedia.
Agradecimiento muy especial a ustedes cómo medios de comunicación quienes han sido la voz de nuestra región ante el mundo en estos momentos”
Patricia García, grupo de voluntarios de San José del Palmar.
LA TIERRA DEL CHONTADURO
” Mil Gracias a todos”: Helen Jhoana Cuero Rivas, Personera de San José del Palmar
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