En el parque Centenario de Quibdó en el año 2018 se empezó a cocinar el Cambio con la presencia de Gustavo Petro y Francia Márquez/ Fotos archivo/ Antonio Sánchez

Esta es la cuarta historia de la serie de “Memos al nuevo Presidente” elaborados con expertos de La Silla Llena y otros conocedores para abordar el país que recibe Gustavo Petro. El primer memo se enfocó en conflicto y paz; el segundo, en medio ambiente; el tercero en temas rurales y este cuarto en temas étnicos.

Por Nicole Bravo/ La Silla Vacía

Memo dirigido a: Gustavo Petro, a la vicepresidenta Francia Márquez — quien será la encargada del Ministerio de la Igualdad cuando se cree — y al Ministro del Interior.

De: La Silla Vacía, con base en entrevistas a Licenia Salazar, investigadora de temas afrocolombianos; Bastien Bosa, docente de Antropología de la Universidad del Rosario y experto en temas indígenas; Claudia Mosquera Rosero, directora del Grupo de Investigación sobre Igualdad Racial, Diferencia Cultural, Conflictos Ambientales y Racismos en las Américas Negras (Idcaran) de la Universidad Nacional; Gabriel Muyuy, secretario técnico del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (Filac) y Lizeth Sinisterra, investigadora del Centro de Estudios Afrodiaspóricos de la Universidad Icesi.

Introducción:

Las comunidades étnicas (indígenas, afros, negros, palenqueros, raizales y rom) han sido una parte fundamental tanto de su discurso como de sus propuestas a la Presidencia. En su programa de Gobierno usted se comprometió a respetar y garantizar la autonomía de los pueblos étnicos y el derecho a la consulta previa. También a reparar integralmente la deuda histórica con comunidades negras, afros, palenqueras y raízales que fueron víctimas de la esclavitud y el racismo estructural.

A esto se suma que en gran parte de los territorios en los que la mayoría de la población pertenece a comunidades étnicas usted obtuvo la mayor votación en las elecciones presidenciales. Este documento, realizado con el insumo de varios expertos, le servirá para tener claro el panorama que recibe del Gobierno saliente y los retos con los que se enfrentará.

Antecedentes:

En cifras: Colombia es una nación pluriétnica y pluricultural. Más de 4,6 millones de personas, casi el 10 por ciento de la población, se autoreconoce como perteneciente a alguna comunidad negra, afro, palenquero o raizal; más de 1,9 millones como parte de los 115 pueblos indígenas y 2.600 personas como pertenecientes a la comunidad Rom.

Promesas incumplidas: El Plan Nacional de Desarrollo del presidente saliente, Iván Duque, tuvo un capítulo específico para las comunidades étnicas. A pesar de eso, la Contraloría reveló que el 36% de las metas propuestas y los acuerdos pactados con estos grupos presenta retrasos.

Pocos avances en el capítulo étnico del Acuerdo de Paz: Hasta el 2021 la implementación de este capítulo reportaba un avance del 13 por ciento del total de compromisos. Según el Instituto Kroc para Estudios Internacionales de Paz, que le hace seguimiento a los pactado en la Habana, el desminado humanitario en territorios étnicos presenta retrasos. Aunque se fortalecieron los mecanismos propios de protección y autoprotección de los pueblos indígenas, no de los afros.

Muertes de líderes: Desde que Iván Duque se posesionó en 2018 hasta abril de este año, asesinaron 545 líderes campesinos, indígenas, ambientales, sociales y comunales. De las víctimas: 19 defendían causas afros y 117 causas indígenas, siendo esta última la segunda causa que más asesinatos pone en el país.

Pueblos étnicos víctimas de la guerra: El conflicto armado afectó de forma diferenciada a los pueblos indígenas, afrodescendientes, raizales y rom de Colombia. Según la Comisión de la Verdad en su informe final, estas comunidades “pasaron de ser los grupos sociales más marginalizados históricamente a ser, también, los que más han sufrido los efectos de la guerra”.

Cultivos de coca en los territorios étnicos: El informe final de la Comisión de la Verdad dice que en 2020 la mitad de los consejos comunitarios reconocidos en Colombia (200) tenían cultivos de coca, al igual que el 19 por ciento de los resguardos indígenas (767). La Comisión pudo evidenciar que en nueve corredores que conectan 17 territorios interétnicos (territorio indígenas, de colectivos de comunidades negras, afros, palenqueras y raizales) los grupos armados se disputan el control territorial y las rentas de la minería o la coca.

Los más golpeados económicamente por el covid: Según el Dane, el 62% de las personas que se autoreconocen como negras, afrocolombianas, raizales o palenqueras consideran que la situación económica de su hogar empeoró en 2020 (año de la pandemia) frente al año anterior. En el caso de los indígenas es del 66%. El porcentaje en quienes no se autoreconocen como parte de una etnia es del 59%.

Disputa por tierras: Gremios empresariales, terratenientes y otros actores del sector productivo piden que se respete su propiedad privada de las acciones de los indígenas que ocupan fincas de privados que, según ellos, están en territorios ancestrales. Para el sector productivo se trata de invasiones que afectan el empleo de cientos de personas. Eso ha generado tensiones y enfrentamientos entre trabajadores e indígenas.

Racismo: Es la principal razón del abandono de los pueblos étnicos, según la Comisión de la Verdad, y por lo cual tienen los mayores índices de necesidades insatisfechas y pobreza. Aunque en la campaña electoral por primera vez afros lideraron listas al Congreso y fueron fórmulas vicepresidenciales, también se puso en evidencia el racismo que aún existe en Colombia. Candidatos de comunidades afros, como lo fue la hoy vicepresidenta Francia Márquez fueron blanco de burlas y estigmatización por su color de piel y lugar de procedencia.

Principales resistencias para sus políticas
Grupos armados ilegales: Son los que tienen el control territorial en algunas zonas rurales habitadas principalmente por indígenas o comunidades negras, afros, raizales o palenqueras tras el vacío que dejó la salida de las Farc y que no llenó el Estado. También controlan las rutas del narcotráfico que les genera ingresos económicos y están interesados en que las comunidades sigan sembrando coca para tener músculo financiero y control.

Por imponer su autoridad, grupos ilegales como las disidencias y el ELN terminan sometiendo a las comunidades, generando desplazamientos masivos y amenazando y asesinando a los líderes sociales y comunitarios que no los apoyan.

Políticos de oposición: Representados especialmente por el Centro Democrático que ya se declaró como tal. Son políticos de derecha que ven su gobierno como una amenaza a la propiedad privada, en especial en el campo por temor a expropiaciones de latifundios, y que han sido críticos y se han opuesto al actuar de la guardia indígena. Por esa razón, pueden oponerse a propuestas suyas como la de ampliar los territorios indígenas y de pueblos negros, afros, palenqueros y raizales; y a reconocer y fortalecer la guardia indígena, cimarrona y campesina como mecanismo de protección colectiva.

Grandes terratenientes: Es la élite rural que tiene resistencia a la política de redistribución de la tierra que busca superar las desigualdades en el campo y dar tierras a campesinos y grupos étnicos que no tienen.
Victorias tempranas en el primer año
Directores de asuntos étnicos cercanos a las comunidades: Designe como directores de asuntos indígenas, rom y minorías y de asuntos de comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, del Ministerio del Interior, a funcionarios que conozcan, sean sensibles, puedan entablar un diálogo y hagan parte o hayan trabajado de cerca con estas comunidades para avanzar en sus peticiones y exigencias.

Representatividad étnica en el Gobierno Nacional: Con el nombramiento de tres indígenas en altas instancias de su gobierno ya logró esa victoria. Sobre todo porque los funcionarios que vienen de pueblos étnicos no tienen que estar sólo en cargos que representen o estén íntimamente relacionados con estos.

Presencia y visibilidad de la Guardia indígena, cimarrona y campesina: Invitarlos a su posesión como presidente el 7 de agosto, así como lo acompañaron en la plaza pública durante la campaña electoral, puede ser un primer paso para reconocer y visibilizar estos mecanismos de defensa. También lo será que sean protagonistas en los viajes a territorio a los que asista o en el recibimiento a diplomáticos internacionales para demostrar que es un país pluriétnico y pluricultural.

Incluir en el Plan Nacional de Desarrollo la mirada de los pueblos étnicos: Es clave que la hoja de ruta con la que va a dirigir el país tenga un enfoque y un capítulo étnico. Este no debe basarse en el asistencialismo sino en el fortalecimiento y la puesta en marcha de los Planes de Vida y los Planes de etnodesarrollo, que son el camino que las comunidades indígenas y negras han establecido para su desarrollo. Esto con el fin de lograr la autonomía de los pueblos étnicos que usted prometió defender y garantizar.

Obras de infraestructura: Construcción de puentes, colegios, parques, mejoras a casetas comunales y pavimentación de pequeños tramos de vías son obras de infraestructura pequeñas y económicas, a veces claves en los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (Pdet) o en los compromisos de gobierno anteriores con las comunidades étnicas, que pueden tener un gran impacto. Podría ser la primera muestra de que el Estado está llegando a territorios históricamente abandonados.
Aliados claves
Líderes y voceros de organizaciones y comunidades étnicas: Son claves para tener una interlocución. Pueden ser un puente entre las comunidades y funcionarios tomadores de decisiones en el gobierno para comunicar las necesidades, transmitir avances de la institucionalidad, tener acceso a la información y tramitar todo por las líneas del diálogo.

Garantes del Acuerdo de Paz: Países como Brasil, Chile y Noruega han sido claves para financiar, acompañar, hacer seguimiento y liderar procesos que nacieron con el Acuerdo de Paz, como el desminado. Esos garantes pueden ser claves en su gobierno ya que usted ha prometido implementar de forma integral lo pactado en La Habana, que tiene un capítulo étnico, y ha hablado de una “paz grande” que fortalecería lo acordado.

Financiadores internacionales: como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Organización de las Naciones Unidas (ONU), Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), entre otros, serán importantes para mover recursos que tengan como fin cerrar brechas sociales con comunidades étnicas para tener un país más equitativo en temas de distribución económica, inversión social y tenencia de tierras.

Desafíos que encontrará
Discursos de discriminación y estigmatización: Los pueblos étnicos han sido vistos como minorías que no forman parte fundamental de un país pluriétnico y pluricultural. Por lo mismo, algunos sectores de la sociedad los relacionan como “salvajes” o “poco desarrollados” y consideran de menor valor las tradiciones culturales, su visión del mundo y el aprendizaje o manejo de lenguas propias. También cargan con un estigma fuerte relacionado con los grupos al margen de la ley, como sucede cada vez que la Minga anuncia movilizaciones y termina con señalamientos de estar infiltrada por disidencias o ELN.

Llenar las altas expectativas: Hay grandes expectativas, necesidades y reclamos de las comunidades étnicas que históricamente han sido excluidas y que ven su gobierno como una oportunidad para superar esto. Aunque han reconocido que el cambio que usted propone no será inmediato, sí esperan que su gobierno sea uno de tránsito que mire, escuche y reconozca a las comunidades étnicas desde los territorios y no imponga su mirada desde Bogotá.

Enfrentamiento y disputas por las tierras: Los indígenas ocupan fincas privadas que dicen que están en territorios ancestrales. Para ellos son procesos de «liberación de la madre tierra» mientras que para el sector productivo se trata de invasiones. Tratar esta problemática y crear consensos o acuerdos frente al tema de las tierras será uno de los grandes desafíos.

Tensiones en las comunidades étnicas: Hay liderazgos y pujas de poder dentro de las comunidades étnicas y las instancias nacionales que pueden frenar procesos y proyectos.

Indicadores de éxito

Reglamentación e implementación integral de la Ley 70: que es la que garantiza el derecho a la consulta previa, libre e informada. Debe hacerse de forma concertada con las comunidades.
Reglamentación e implementación integral de la Ley 70: que es la que garantiza el derecho a la consulta previa, libre e informada. Debe hacerse de forma concertada con las comunidades.

Reglamentación de curules afro: Que impida que los caciques políticos pongan sus candidatos o que quienes lleguen ahí lo hagan sólo para crear partido y no representen los intereses de las comunidades negras.

Crear un plan nacional antirracista: Que busque luchar contra narrativas racistas y reconozca la historia de las comunidades étnicas al igual que los crímenes cometidos por los conquistadores españoles en contra de los mismos. Este plan incluiría, por ejemplo, la enseñanza en instituciones educativas de la historia de África y su relación con Colombia, el reconocimiento de los pueblos indígenas del país y su importancia y la creación de espacios de memoria amplios de comunidades afros, negras, raizales y palenqueras.

Reducción de asesinatos y agresiones a líderes étnicos: Esto contribuiría a la continuación de procesos sociales en las comunidades y el fortalecimiento de la cultura y la paz en el territorio.

Avances en el cumplimiento del capítulo étnico del Acuerdo de Paz: Que fue pensado para cerrar las brechas sociales de las comunidades étnicas, superar la problemática de los cultivos ilícitos y garantizar su autonomía en gobierno, justicia, educación, salud y territorio.

Mayor representatividad en el Gobierno: Los funcionarios de las instituciones gubernamentales también deben representar el país pluriétnico y pluricultural que es Colombia.

Fortalecimiento del gobierno propio de los pueblos étnicos: La financiación y ampliación del Sistema Educativo Indígena Propio e Intercultural, el Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural y el Sistema de Autoridades Territoriales Ambientales.