El Gobernador encargado del Chocó, Willian Hálaby Palomeque, recibió en su despacho y le rindió un homenaje a Luis Gilberto Murillo, designado Embajador de Colombia ante los Estados Unidos/ Foto/ Antonio Sánchez.

El designado embajador colombiano ante los Estados Unidos, el chocoano Luis Gilberto Murillo, también señaló que, a cambio del Puerto de Tribugà, una Vía Parque Ánimas- Nuquí y el aprovechamiento de las venas naturales de los ríos Atrato, San Juan y Baudó le vendrían mejor al desarrollo sostenible que necesita la región.

Por Antonio Sànchez

El AfroBogotano asistió este pasado martes al encuentro que sostuviera en Quibdó el nombrado diplomático del gobierno de Gustavo Petro, con el gobernador encargado del departamento del Chocó, Willian Hálaby Palomeque y parte de su equipo secretarial, el alcalde de Quibdó, Martín Sánchez, se unió y participó de la primera visita que hiciera Murillo Urrutia a su tierra natal, en calidad de Embajador escogido ante el gobierno de los Estados Unidos. El primero en la historia de la diplomacia colombiana, de origen afrodescendiente.

El quien también se desempeñara como exministro del Medio Ambiente del expresidente Juan Manuel Santos, voló durante 60 minutos sobre los cielos andinos para que la avioneta bimotor, luego de su despegue en la capital colombiana aterrizara en el aeropuerto Álvaro Rey Zúñiga, de Quibdó, en compañía de los norteamericanos, Guy Mentel, director de Global American, Iban Rebolledo, Presidente de la Junta Directiva de Global American, el Pastor Marcos Urrutia y su secretaria privada Paola Velásquez. Para entonces el sol quibdoseño anunciaba su despunte y marcaba las 8.30 de la mañana.

A la comitiva se unieron la Delegada la Defensoría del Pueblo para la Juventud, Gisela Arias, Juan Manuel Palacios de ACDIVOCA, la líder y docente Heidy Mena y sus asesores Harbey Murillo y Andrea Lloreda.

Ni chirimía, ni el alboroto acostumbrado para recibir a las figuras ilustres que llegan a la capital chocoana, se vieron en la puerta principal por donde los pasajeros pisan por primera vez el pavimento chocoano. Fueron los taxistas quienes salieron al encuentro de la comitiva y le tributaron el saludo de mano y extendidas sonrisas de contento al Embajador nacido en Andagoya. Cortesías y Selfies que no pararon hasta que Natalia Cardona, coordinadora del comité de avanzada de la delegación, le señaló el camino que lo llevaría a la camioneta a utilizar para su transporte. El Gobernador Hálaby Palomeque, le tenía reservada en su despacho una silla y merecidos honores.

El mandatario, además de cumplir las funciones de mensajería de alto nivel que dinamicen las relaciones entre los dos países, y que promueva positivas acciones a favor de los colombianos asentados en los Estados Unidos, Murillo Urrutia llevará sobre sus hombros la tamaña responsabilidad de coordinar, sostener y resolver todo lo que se surta y surja de las relaciones entre los dos Estados: orientar, evaluar y hacer seguimiento a la gestión de los Consulados de su jurisdicción, teniendo en cuenta los intereses del país y la necesaria protección de los derechos fundamentales de los colombianos en el exterior y coordinar lo pertinente con las políticas adoptadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores en esta materia.

La primera estación

Con amables distingos para todos, uno a uno y una a una saludó con abrazo incluido a los empleados de la gobernación, entidad que lo tuvo como su mandatario en épocas pretéritas. Entre el asombro y la felicidad de ver a uno de sus paisanos en tan honorífico sitial, las cámaras de los celulares dejaban retratado ese instante luminoso del efusivo y fundacional encuentro. Para entonces, el Embajador afrocolombiano de Gustavo Petro y de Francia Márquez, había recorrido los tres pisos que lo depositaron en el apretón de manos y toma de hombros con su anfitrión, el gobernador encargado de los chocoanos. Mientras los alcaldes de Quibdó, Martín Sánchez y del Alto Baudò Ulises Palacios y los secretarios de Infraestructura, Educación y de Gabinete, entre otros funcionarios invitados atestiguaban con su presencia la caballerosidad gubernamental, la representante Astrid Sánchez Montesdeoca, le tributó un cariñoso saludo a través de la pantalla virtual ubicada en la sala de decisiones de la entidad de gobierno regional.

Más que un recetario de faltantes y pedidos, la visita estuvo rodeada de una charla entre amigos, en la que el gobernador Hálaby rompió el hielo con las palabras de bienvenida a: “usted es uno de nuestros más lujosos representantes en Colombia y en el exterior, y estamos muy contentos con su presencia aquí porque usted doctor Luis Gilberto, se ha ganado a pulso todos y cada uno de los honores que le tributan aquí y fuera de su tierra. Agradecidos con el doctor Gustavo Petro por habernos dado esa inmensa alegría con su nombramiento como Embajador ante los Estados Unidos. Êste es un hecho histórico que servirá de ejemplo y referente para las nuevas generaciones. Bienvenida calurosa a sus acompañantes y amigos que deseamos que se sientan como en su casa. Le deseamos el mejor de los éxitos, y permítame ponerle en su camisa este detallito que hemos escogido para usted con altísimo aprecio”,

El mandatario Hálaby le colgó sobre su camisa a cuadros, una esfinge en oro del mapa del Chocó, el Chocó que lo vio nacer allá en Andagoya la Vieja, ese multimillonario enclave de oro y platino, minerales que, el ahora Embajador nunca pudo ver en su etapa de juventud porque los “gringos” arañaron el vientre de sus tierras y se alzaron con el santo y la limosna, dejando arrumes de tierras infértiles y empobrecidas, y a todo un pueblo con las sobras de una de las invasiones extranjeras tristemente recordadas en el pacífico colombiano.

Al oído del presidente Gustavo Petro

Que una plataforma para enseñarle ingles a la comunidad, que promueva intercambios académicos con universidades y colegios de los Estados Unidos, que se reimpulse de una vez por todas la vía Animas-Nuquí, que los bonos ambientales pudieran servir para el sustento de las comunidades, dar un impulso a proyectos ecoturísticos, que el decenio afro sea una apuesta real de desarrollo, que la comunidad internacional le apueste al desarrollo del Bajo Atrato y sus proyectos productivos y servicios públicos básicos, que a las víctimas de la violencia se les mejore los servicios de salud, fortalecer el programa Todos Somos Pacífico, que a las 17 mil víctimas del Alto Baudò, una de las despensas agrícolas del Chocó se les mire y trate con dignidad; que los acuerdos del Paro Cívico se cumplan en su totalidad, que los egresados no salgan a buscar empleo sino a generarlo, que hay que dotar al departamento de alta tecnología, maquinaria verde y plantas de beneficio animal y de abonos fertilizantes, fueron algunas de los planteamientos al oído del Embajador Murillo con mensaje de urgencia al presidente Gustavo Petro.

Los directivos de Global American, respondieron a la amabilidad de sus anfitriones contando que, desde los Estados Unidos y sus oficinas en Colombia, estarán de puertas abiertas para estrechar lazos de cooperación internacional, generar enlaces con autoridades de los Estados Unidos y promover alianzas con los entes universitarios, entre otras posibilidades que beneficien al departamento del Chocó y resto del pacífico colombiano.

La doble calzada

El hombre de Andagoya, población que lo vio nacer y posesionar como ministro de Medio Ambiente, con la asistencia del entonces presidente juan Manuel Santos y un alto número de sus ministros y directores de departamentos administrativos de la presidencia, soltó una perla de sus labios diciendo que se podría contemplar la construcción de la doble calzada Andagoya-Quibdó, conectarla con la circunvalar planteada por el exalcalde Isaías Chalà, y terminar sus aproximados 100 kilómetros de recorrido en el Puerto Multimodal en el barrio Kennedy de la capital Chocoana. Una obra que modernizaría el sistema de transporte local, reduciría los costos de transporte de alimentos y enseres; enlazando poblaciones vecinas a lo largo y ancho de su extensión, y desembotellarìa el alto flujo de camiones de carga y transporte de pasajeros desde y hacia la región del San Juan, Baudò y Risaralda. Las venas naturales de los ríos Atrato San Juan y Baudò, son las vías predilectas para la construcción de un nuevo modelo de desarrollo para regiones como la del Chocó.

La sesión de fotos, estuvo precedida de un plato típico del Chocó a base de queso y plato frito.

Jóvenes empoderados en Derechos Humanos

Dos horas después, el Embajador y su comitiva se trasladaron a la sede social de la IPS Confachocò, en donde lo esperaban los miembros del Comité de Paro Cívico Por la Salvación del Chocó y los jóvenes de la Defensoría del Pueblo.

Los representantes de la sociedad civil, encabezado por el dirigente Dilon Martínez, coincidieron en afirmar que los acuerdos que reivindicarían la lucha del pueblo chocoano con resultados de desarrollo para sus comunidades a corto, mediano y largo plazo, se han quedado en los anaqueles de las entidades gubernamentales, convirtiéndose en una frustración adicional para sus habitantes. A lo que solicitaron del Embajador Murillo, su intermediación ante el señor presidente Gustavo Petro.

Los jovencitos de la Defensoría del Pueblo, de manera previa, se convocaron con el hijo del Embajador, Luis Gilberto, a quien lo enteraron de sus actividades de promoción de los Derechos Humanos a los pobladores de Quibdó, en especial a los adolescentes. Charlas que se replicaron con mayor acento y explicación ante el designado diplomático y sus acompañantes.
Luego de la maratónica gira por la capital chocoana, en punto de las 8.30 de la noche, 12 horas después de su llegada, la avioneta, como el paletón, ave patria de la verdosa región del pacífico, alzó el vuelo sobre el cielo quibdoseño. Debajo de sus alas, las luces de las calles de la Villa de Asís, el río Atrato y la emblemática catedral San Francisco de Asís, despedían al Embajador chocoano y a su delegación, llevándose el cariño tributado una vez más por de sus paisanos, y en la libreta de apuntes las justas reclamaciones y atinadas propuestas para el presidente Gustavo Petro y la Vicepresidente Francia Márquez.

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