Cuando el avión presidencial colombiano aterrizó en Washington con más de doscientos invitados para participar en la conmemoración de los 15 años del Plan Colombia, la sorpresa de los congresistas norteamericanos fue de marca mayor. Sobre sus escaleras no bajó de la aeronave ni un solo representante de la comunidad afrocolombiana.

Lo que no sabià el gobierno de Juan Manuel Santos, era que su homòlogo el Presidente Barack Obama, habìa invitado dias antes y de manera especial al activista Afrocolombiano Marino Córdoba, quien viajò desde Bogotá a los Estados Unidos en vuelo comercial

El pasado 4 de febrero de 2016 se llevó a cabo en Washington DC, la capital de los Estados Unidos, un trascendental evento. El Presidente Barack Obama invito a su homólogo de Colombia Juan Manuel Santos para dar fin al Plan Colombia en sus 15 años de implementación y, al mismo tiempo, lanzar el nuevo Plan Paz Colombia. De este evento se ha dicho mucho en los medios y redes sociales por la no participación de funcionarios afrocolombianos en la delegación oficial del gobierno colombiano, un hecho que muchos no han dudado en llamar la “metida de patas de Santos” en su reunión con el presidente de los Estados Unidos, teniendo en cuenta que este es Afro-Americano y le importa seriamente los temas de su gente negra.

La no inclusión de afrocolombianos en el gabinete del gobierno colombiano y la falta de participación e inclusión en los diálogos de paz ha llamado la atención en Washington. Para el presidente Barack Obama y su administración el tema es muy sensible, así lo manifestó una fuente de su gabinete. Pero también lo es para los demócratas quienes le manifestaron al presidente colombiano esa preocupación en una de las reuniones que sostuvo esa semana en DC. Los legisladores le reclamaron directamente al presidente Santos por la falta de inclusión de afrocolombianos en la delegación oficial de gobierno y en su gabinete ministerial. Es más, algunos de ellos que firmaron la carta de respaldo al proceso de paz han manifestado que van a revisar muy cuidadosamente ese tema, porque también es muy sensible para la coalición de congresistas negros (CBC).

La necesidad de inclusión de los afrocolombianos en el actual proceso de paz es el llamado que viene haciendo el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano – CONPA[i], que es una instancia de coordinación de acciones entre todos aquellos procesos organizativos afrocolombianos que comparten el interés y el compromiso de contribuir desde una perspectiva étnica afrocolombiana a la “Mesa de Conversaciones para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera en Colombia.” El CONPA ha enfocado su estrategia de incidencia política sobre la necesidad de inclusión de los afrocolombianos en los diálogos y preacuerdos de la Habana en la comunidad internacional, especialmente en los Estados Unidos, aprovechando su alianza y trabajo con la bancada de congresistas afroamericanos, organizaciones de derechos humanos y su relación o contactos con el presidente Obama, una estrategia política que está dando resultados.

Marino Còrdoba, escucha la explicaciones del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, del porquè en los diàlogos de la Habana no hay una mesa Afro/ foto: archivo particular

Marino Còrdoba, escucha la explicaciones del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, del porquè en los diàlogos de la Habana no hay una mesa Afro/ foto: archivo particular

De los invitados por el propio presidente de los Estados Unidos para asistir al evento de los 15 años del Plan Colombia está el señor Marino Córdoba, quien es el representante legal de la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados – AFRODES, miembro y coordinador Internacional del Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano-CONPA. Marino es también el represente de AFRODES International, una ONG de afros en Washington que cumple una misión de educación e incidencia política sobre temas afrocolombianos. Marino fue una de esas personas que estuvo al lado del presidente Obama y que hablo directamente con el presidente Santos sobre la necesidad de incluir a los afrocolombianos en el proceso de paz.

[i] CONPA está integrado por: Foro Interétnico Solidaridad Chocó –FISCH, Asociación de Afrocolombianos Desplazados –AFRODES, Proceso de Comunidades negras –PCN, Autoridad Nacional Afrocolombiana –ANAFRO, Consejo Laboral Afrocolombiano –CLAF, Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas – CNOA, Pastoral Afrocolombiana-CHOCO, Mujeres Afrocolombianas –KAMBIRI, Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca – ACONC.

El 26 de enero de 2016 Marino Córdoba recibió la siguiente invitación: Dear Mr. Marino Córdoba. The President request the pleasure of your company at a reception in commemoration of the success of Plan Colombia to be held at the White House on Thursday, February 4, 2016 at four o’clock. Estimado señor Marino Córdoba. El Presidente solicita el placer de su compañía en una recepción en conmemoración del éxito del Plan Colombia que tendrá lugar en la Casa Blanca el jueves 4 de febrero de 2016, a las 4pm.

La invitación tomo por sorpresa a Marino Córdoba que durante los últimos 15 años asumió un liderazgo y activismo en contra del Plan Colombia y del TLC desde los Estados Unidos donde ha vivido por los últimos 15 años, por su impacto negativo contra la población afrocolombiana y exigiendo justicia por los daños ocasionados a estas comunidades. Al mismo tiempo resalto que la invitación es un reconocimiento del Presidente Obama, de su equipo y de los congresistas negros a su trabajo en la incidencia política internacional que él ha venido liderando por varios años en la búsqueda de inclusión de los afrocolombianos en el actual proceso de paz. La terminación del Plan Colombia y el lanzamiento del nuevo Plan Paz Colombia lo ha llamado como un momento histórico que conduce sin dudas a terminar un plan de guerra que dejo mucho dolor en Colombia, especialmente en la gente y comunidades afrocolombianas, del cual él mismo ha sido víctima. Además, agrego, que los afrocolombianos esperamos que en esta nueva fase de relacionamiento de los dos países, en la búsqueda y fortalecimiento de la paz, las propuestas de estas comunidades sean valoradas por el gobierno colombiano en diálogo y concertación con las mismas autoridades, de manera sincera. Sin trampas.

El presidente Juan Manuel Santos con un grupo de activistas afro, residentes en los Estados Unidos/ foto: archivo particular

El presidente Juan Manuel Santos con un grupo de activistas afro, residentes en los Estados Unidos/ foto: archivo particular

Marino manifiesto que las buenas relaciones que tienen los afrocolombianos con el gobierno y el Congreso de los Estados Unidos debiera servir al gobierno colombiano como la oportunidad de aprovechar y apoyar, de buena fe, trabajando conjuntamente con su liderazgo en la definición de políticas públicas y mecanismos de participación e inclusión, que mejore sus condiciones de vida y los saque del atraso histórico en el que han vivido.

El AfroBogotano hablò con Marino Córdoba, días después de su regreso de Washington. Nos contó de su experiencia como líder y durante su asilado político en los Estados Unidos, la invitación a la Casa Blanca, su relación con el Presidente de los Estados Unidos Barack Obama, su trabajo en Colombia, pero sobre todo el trabajo de incidencia y educación política que ha liderado en los Estados Unidos para lograr visibilidad y apoyo político en favor de la inclusión de los Afrocolombianos en el actual proceso de paz.

¿Cómo logró usted ser invitado por el Presidente Barack Obama a la Casa Blanca?

MC. Esta es una historia de trabajo larga que trataré de resumir. Yo soy un sobreviviente de la Operación Génesis como estrategia militar-paramilitar que dirigió la Brigada 17 del ejército colombiano con sede en Carepa, Antioquia y los paramilitares pertenecientes a las ACCU contra la población civil de Riosucio, Choco. Este genocidio inicio el 20 diciembre 1996, siendo gobernador de Antioquia Álvaro Uribe Vélez. Por esa razón tuve que salir de mi pueblo porque, como representante legal de la Organización Campesina del Bajo Atrato OCABA, para la fecha, según los paramilitares yo era un subversivo. Me ofrecieron vincularme a sus estructura y como no acepte me declararon objetivo militar. Aun desplazado en Bogotá fui perseguido y recibí varios atentados de asesinatos de los cuales tengo un impacto de bala en la pierna izquierda. Estos hechos me obligaron a salir del país y buscar asilo político en los Estados Unidos. Desde el 2002 he vivido Washington DC y durante estos casi 15 años he dedicado mi trabajo a la educación política y activismo defendiendo mi pueblo y por los derechos humanos en Colombia. Gracias a ese trabajo hoy hay mayores conocimientos de la situación socio-política de los afrocolombianos, del impacto de la guerra y de sus propuestas de paz. Desde el 2014 los Estados Unidos, su gobierno, congreso y diversos sectores de la sociedad civil han venido respaldando la agenda de participación e inclusión de los afrocolombianos en el actual proceso de paz, propuestas que viene liderando el CONPA. Los afrocolombianos sufren hoy una de sus peores tragedias de existencia como grupo étnico que nos está llevando a un exterminio silencioso en el país.

Por esas razones en el 2012 decidí volver a Colombia para sumarme al trabajo y lucha del movimiento afrocolombiano. Me vinculè a la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados AFRODES que venía enfrentando una serie de asesinatos y amenazas contra sus líderes. Ahora mi vida y trabajo está entre los dos países, viajo regularmente a los Estados Unidos para solicitar apoyo de nuestras contra partes, en la búsqueda de inclusión de la agenda de paz afrocolombiana en los acuerdos que surjan de la Habana. Es decir, mi pasaporte americano me permite facilitar ese vínculo entre los dos países.

El pasado mes de diciembre se anunció en los medios de comunicación que el Presidente Juan Manuel Santos viajaría a Washington para reunirse con el Presidente Barack Obama y solicitar apoyo para el proceso de paz. Como las peticiones de las organizaciones afrocolombianas miembros del CONPA no han sido tenidas en cuenta por el gobierno ni por las Farc en Mesa de la Habana, el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano CONPA descubriò que esta visita brindaba la posibilidad de solicitar al presidente Obama que incluyera la propuesta del CONPA en su agenda de reunión. Por eso viaje a Washington DC en diciembre para sostener reuniones con las organizaciones de Wola, la Coalición de Sindicalistas Negros (CBTU), con funcionarios de la administración Obama y oficinas de los congresistas afroamericanos, especialmente con el representante Hank Johnson, quien fue invitado por el CONPA el pasado mes de octubre a Colombia. Y el congresista Gallego, entre otros.

Por su intermedio se le solicitó al presidente Barack Obama que le manifestará a su homólogo de Colombia su preocupación por la no inclusión de los afros en el proceso de paz. Estas oficinas, además de enviar cartas explicando la situación de la población afrocolombiana pidieron al presidente Obama una reunión y también se reunieron con su equipo encargado de organizar la agenda de la reunión de los dos mandatarios para asegurase que el tema quedaba incluido en la agenda. Es decir, el tema nuestro quedo en la agenda de reunión de los dos mandatarios.

¿Entonces considera usted que la invitación suya para asistir a ese evento y reunión se logrò por el pedido de los congresistas afroamericanos al Presidente Obama?

MC. Así fue. La invitación para ir a la Casa Blanca salió de esas dos reuniones. La reunión entre los Congresistas afroamericanos con el presidente Barack Obama y la que se realizó con su equipo en cargado de preparar la agenda. Básicamente si usted mira la lista de los afrocolombianos que fueron invitados por el presidente Obama a la Casa Blanca solo estuvimos Orlando Cabrera y Marino Córdoba. Hubo otros afrocolombianos que fueron invitados el mismo día del evento por iniciativa de la Embajada de Colombia en Washington al ver que no tenían a ningún afro en su lista oficial de invitados. Esto por su puesto que es un caso de vergüenza para el gobierno de Colombia y requiere ser denunciado por la forma como nos tratan en este país. Esa fue una forma sutil de utilizarnos para sus propios beneficios, también utilizaron al Presidente Obama al darle a entender, con los afros presentes, que hay participación. Pero fíjese usted que aquí en el país nos siguen negando la posibilidad de inclusión en los diálogos de paz.

¿Entonces considera usted que la invitación suya para asistir a ese evento y reunión se dio por el pedido de los congresistas afroamericanos al Presidente Obama?

MC. Así fue. La invitación para ir a la Casa Blanca salió de esas dos reuniones. La reunión entre los Congresistas afroamericanos con el presidente Barack Obama y la que se realizó con su equipo en cargado de preparar la agenda. Básicamente si usted mira la lista de los afrocolombianos que fueron invitados por el presidente Obama a la Casa Blanca solo estuvimos Orlando Cabrera y Marino Córdoba. Hubo otros afrocolombianos que fueron invitados el mismo día del evento por iniciativa de la Embajada de Colombia en Washington al ver que no tenían a ningún afro en su lista oficial de invitados. Esto por su puesto que es un caso de vergüenza para el gobierno de Colombia y requiere ser denunciado por la forma como nos tratan en este país. Esa fue una forma sutil de utilizarnos para sus propios beneficios, también utilizaron al Presidente Obama al darle a entender, con los afros presentes, que hay participación. Pero fíjese usted que aquí en el país nos siguen negando la posibilidad de inclusión en los diálogos de paz.

¿Pero usted ya se había reunido antes con el Presidente Barack Obama y también trabajó en sus dos campañas políticas?

MC. Así es. Antes cuando el ahora presidente Barack Obama fue senador tuve la oportunidad de visitarlo en su oficina en Washington DC. En esa oportunidad estuve con Zulia Mena, quien hizo una gira por los Estados Unidos y nos acompañó Wola. El Presidente Obama mostró mucho interés por los temas y situación de los afrocolombianos para la época y aún sigue siendo de su interés en su administración. Luego cuando corría por la nominación del partido Demócrata a candidato para la presidencia de los Estados Unidos tuve el privilegio de estar en una reunión política con un grupo de líderes latinos, ahí pude saludarlo en persona. En ese tiempo yo trabajaba para el segundo sindicato más grande de los Estados Unidos, el SEIU (Service Employee International Union). Este sindicato tiene más de dos millones de miembros y fue el primero en dar su respaldo político a sus dos campañas. Por esa razón trabaje en sus campañas haciendo “face to face meetings” reuniones caras a cara y tocando puertas, hablando con la gente, pidiendo su voto y viajando por varios Estados del país.

Usted hablò con el presidente Santos, ¿Què le dijo?

MC. Básicamente le dije que los afrocolombianos veníamos apoyando su gobierno por el liderazgo para alcanzar la paz. Que nadie más que nosotros la anhelamos por el impacto del conflicto en nuestras comunidades. Le mencione que según algunas estadísticas los desplazados Afrocolombianos constituimos el 30% de los desplazados del país que son 6 millones, según las cifras oficiales, mientras que en el Censo de 2005 somos 4.3 millones. Le recordé que eso significa que más de la mitad de nuestra población es víctima directa. También le mencione que el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano CONPA se ha constituido con el propósito básico y exclusivo de construir propuestas colectivas y consensuadas entre los procesos organizativos afrocolombianos miembros, dentro de los mecanismos institucionales que se vienen desarrollando o se crearan en el marco de la negociación de la paz y el post-conflicto. Le dije que nos preocupa que no se han valorado las propuestas que ya hemos presentado al equipo del Dr. Humberto De la Calle. Hemos enviado cartas a las partes solicitando reciban una delegación de líderes y lideresas afrocolombianos para explicar por qué estamos solicitando participación e inclusión en los diálogos y acuerdos y que a la fecha no nos han respondido. Le recordé que si no existiera la Ley 70 los afrocolombianos no tuviéramos hoy más de 5 millones de hectáreas de tierras tituladas de manera colectiva. Le mencione que de conformidad con la Ley 70 de 1993, las comunidades negras gozan de los derechos al reconocimiento, protección de la diversidad étnica, cultural y el derecho a la igualdad, por lo que la participación de las comunidades negras y sus organizaciones debe ser sin detrimento de su autonomía y los diálogos de la Habana no incluye a los grupos étnicos. Le recordé que esto viola los principios de las leyes colombianas en favor de afros e indígenas.

¿Què respondió el presidente Santos?

MC. El Presidente manifestó que los diálogos incluyen a todos de manera general, que en la fase de implementación de los acuerdos se garantizará la participación de todos los grupos y sectores. Esta es una tesis del Doctor Jaramillo, Alto Comisionado para la Paz, la cual es equivocada. Está comprobado que si no hay mención específica sobre los derechos y garantías para los afros e indígenas en los acuerdos, a estos no se les garantizará el goce efectivo de sus derechos tal y como está contemplado en la Constitución y legislaciones especiales. No se puede coger a una población que ha sido fuertemente golpeada por el conflicto y luego decirle que debe competir con el resto de la sociedad, es equivocado. Es por esa razón que nuestras comunidades y regiones siguen siendo las más pobres y olvidadas del país.

¿Considera usted que en la fase de implementación de los acuerdos no habrá mejores oportunidades para la población afrocolombiana?

MC. No. Basta con mirar la historia. Miremos dos hechos importantes en la historia del país. En 1851 con la ley de abolición de la esclavitud indemnizaron a los esclavizadores más no a los esclavos, los cuales siguieron padeciendo los efectos de la esclavitud durante décadas. Así mismo, en la asamblea nacional constituyente donde se acordó la nueva Constitución Política de Colombia en 1991, las comunidades afrocolombianas no tuvieron representante en su seno. En estos dos procesos históricos perdió la nación al no garantizar los derechos plenos de este grupo étnico en las decisiones que les afectan. Por supuesto que también perdió la comunidad afro que hasta hoy sigue padeciendo los efectos negativos de esa exclusión política, social y económica.marino5.png

Con el proceso de paz se está configurando un tercer momento histórico en la vida de Colombia, que nuevamente, si los afrocolombianos no tomamos liderazgo, veremos llegar cambios que pueden tener un efecto transformador para estas comunidades si las mismas son integradas plenamente en el proceso de dialogo y por ende en la etapa del posconflicto. Para ello se requiere su participación activa, teniendo en cuenta que gran parte de los insurgentes a desmovilizarse en la región del pacifico y atlántico son miembros de esta comunidad, son las regiones más afectadas por el desarrollo de la guerra y observan las necesidades básicas insatisfechas más alto del país. Esta población constituyen el 30% de los 6 millones de las víctimas, mientras que el Censo indica que somos 4.3 millones, tienes derechos especiales y cuentan hoy con más de 5 millones de hectáreas de tierras tituladas colectivamente. Si no garantiza que al menos sean escuchados por las partes en la Mesa de diálogos, entonces nos vamos a ver enfrentados a unos conflictos mayores en la fase de implementación del posconflicto, hechos que se hubieran podido evitar hoy. Pero el solo hecho de no ser escuchados hoy indica claramente lo que va pasar mañana. Necesitarías ser más que ciegos o sordos para no ver y entender que no importamos para la clase burgués y política de este país.

Usted trajo una delegación de los Estados Unidos que fue liderada por el Congresista Afroamericano Hank Johnson el pasado mes de octubre, ¿cuál fue el objetivo?

MC. Frente a lo que ya hemos conversado se requiere que la comunidad internacional nos ayude. Aquí en el país no pasada nada positivo con los afros e Indígenas. “Somos una especie de seres humanos sin dolientes y en vía de extinción, todos contra nosotros.” Es por ello que hemos convocado a nuestros hermanos y hermanas afroamericanos de la diáspora, a organizaciones aliadas, gobiernos y a la sociedad con sentido de humanidad y justicia para que nos ayuden en este momento histórico a lograr inclusión y respeto como pueblo fuertemente afectado por la guerra. Por esa razón el CONPA trajo una delegación de políticos y ciudadanos de los Estados Unidos a Colombia para verificar la situación de las comunidades negras y apoyarles en su búsqueda de ser incluidos en la Mesa de diálogos de la Habana. La delegación estuvo integrada por: Willie L. Baker, Jr. de la Coalición de Sindicalistas Negros CBTU, el Congresista del Cuarto Distrito de Georgia Hank Johnson, Daniel Kovalik del sindicato United Steelworkers (Sindicato de Trabajadores de la Industria del Acero), Carlos Quesada del Instituto para la Raza y la Igualdad, Gimena Sánchez de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) y Walter Turner periodista y profesor afroamericano. Esta delegación produjo un informe de su visita que se puede leerse en la página web de WOLA. Han enviados cartas al Departamento de Estado y al Presidente Obama, al gobierno de Colombia. Es decir, son nuestros aliados más importantes en los Estados Unidos e irán con nosotros hasta donde lleguemos en este viaje.

He leído que usted es una persona muy conocida en los Estados Unidos por su activismo en favor de los Afrocolombianos.

MC. Así es. Inclusive la Silla Vacía publicò un artículo que título “Gerardo Cajamarca y Marino Córdoba: la cara del lobby anti-TLC en Estados Unidos” (http://lasillavacia.com/historia/1411). Después del asilo tuve la oportunidad de viajar por todo el país dando conferencias sobre la situación y derechos humanos de las comunidades afrocolombiana. Mucha gente me conoce porque en cada presentación contaba mi testimonio personal. De alguna manera mi testimonio se convirtió en una voz des las victimas afrocolombianas en los Estados Unidos. Varios miembros del congreso, organizaciones de los derechos civiles, iglesias, universidades, entre otras, movilizaron apoyo y solidaridad política en favor de las víctimas en Colombia y en particular para los afrocolombianos.

Es importante resaltar que para 2002 las organizaciones de derechos humanos de Colombia desplegaron un trabajo intenso de educación e incidencia política para rechazar el Plan Colombia. Se educó mucho a la sociedad civil y políticos en los Estados Unidos. Muchas delegaciones de activistas de Colombia viajaron a los Estados Unidos y de igual forma de los Estados Unidos a Colombia se organizaron muchas delegaciones, todo ese intercambio dio resultado positivos en condicionamientos para Colombia. Mi aporte y el de otros líderes afros fue importante para dar ese nivel de visibilidad específica sobre nuestras comunidades. Como el tema de Colombia era tan general, los pocos afrocolombianos que estábamos en Washington para esa época creamos un grupo de trabajo que se llamo The Afrocolombia working Group (grupo de trabajo sobre asuntos afrocolombianos). Nos apoyaron WOLA, Global Rights, la coalición de congresistas negros CBC, Transafrica, entre otras organizaciones y académicos. Este trabajo se hizo en coordinación con un grupo de las organizaciones Afro-Colombianas. Hay algunos logros importantes que me gustaría resaltar:

  • El nombramiento de la primera Ministra negra en el gobierno de Uribe. Digamos que esa fue una especie de negociación política. Uribe quería que el congreso le votara el TLC y los congresistas negros le exigieron incluir afrocolombianos en su gobierno si quería su apoyo. Fue entonces que al regresar Uribe a Colombia nombra a Paula Moreno como ministra de Cultura.
  • Se restableció de la Dirección de Asuntos para Afrocolombianas dentro del Ministerio del Interior.
  • Se conformó una comisión para examinarlas barreras que limitan el desarrollo de la población afrocolombiana.
  • Generación de un informe elaborado por el Servicio de Investigación del Congreso(CRS) en relación con el apoyo estadounidense a los afrolatinos, que incluye Colombia.
  • En 2007, miembros del Congreso, incluyendo los afroamericanos,aprobaron una resolución en favor de los desplazados internos que subraya en la protecciòn de los derechos de los afrocolombianos desplazados. Esta resolución fue clave para que la Cámara de Representantes de los Estados Unidos disminuyera su apoyo a los esfuerzos de fumigación aérea y aumento su apoyo económico alos programas para los desplazados internos, incluyendo los afrocolombianos.
  • En el 2007, el Congreso de los Estados Unidos aprobó condicionamientos de derechos humanos para la recepción de la ayuda militar a Colombia, especialmente los condicionamientos a la asistencia militar para la protección a los derechos colectivos a la tierra de los afrocolombianos y comunidades indígenas. Se dio prioridad al caso de Curvaradó/Jiguamiandó se y brindo protección a muchos líderes afrocolombianos e indígenas. Debido a estas condiciones, el Departamento de Estado de Estados Unidos tiene la obligación de certificar si Colombia está dando cumplimiento a estos temas. Hoy estos casos comenzaron a aparecer en los informes anuales de derechos humanos del Departamento de Estado y la Embajada de Estados Unidos en Bogotá viene monitoreando estos casos. Con estas condiciones como una herramienta, miembros del Congreso comenzaron a presionar para la protección de los miembros de AFRODES, PCN, ADOM, Foro-Interétnico Choco (FISCH) y comunidade sen situación de riesgo en el Chocó, Norte del Cauca, Nariño, Buenaventura y Valle del Cauca(todas las organizaciones de base afrocolombianas). La presión política se generó y llevó a detener el desalojo de las comunidades que residen en la Toma, Suarez
  • Las visitas de miembros y asesores del Congreso de Estados Unidos a Colombia llevaron a intervenciones más constantes en muchos casos que han dado cambios favorables en favor de los derechos de los afrodescendientes.
  • Esta incidencia condujo a un aumento de la financiación para programas dirigidos a afrocolombianos en diferentes áreas, en las cuales el gobierno no ha prestado apoyo. Una de ellas es el programa ACIP, administrado por el ACIP (Programa para Afrocolombianos e Indígena) ha sido uno de los programas más eficaces implementadas por USAID en favor de las comunidades afrocolombianas.
  • En 2010, 62,4 millones de dólares fueron apropiados por el Congreso de Estados Unidos para desarrollar programas sociales en las comunidades a favor de los afrocolombianas e indígenas. ACDI /VOCA ha estado trabajando con las comunidades y sus organizaciones en la ejecución de cuatro áreas que han tenido resultados positivos para las comunidades: Fortalecimiento de la capacidad de organización de los afrocolombianos y las organizaciones indígenas. Apoyo económico y técnico a las entidades territoriales, municipales y alcaldías. Visibilidad y los medios de comunicación. Capacitación y generación de empleo. Hoy más de 10.000 jóvenes han sido capacitados y colocados en puestos de trabajo.

El apoyo del gobierno de los Estados Unidos también movilizò apoyo financiero clave para las comunidades a través de agencias independientes que reciben fondos directamente del gobierno y congreso de los Estados Unidos. En particular, para la Fundación Nacional para la Democracia (NED), el Instituto Nacional Demócrata (NDI), el Instituto Nacional Republicano (IRI), el Centro de Solidaridad de la AFL-CIO sindical y el Instituto estadounidense para la Paz (USIP). Todas estas entidades incluyen programación que financia grupos afrocolombianos y los incluye en su programa de atención a los esfuerzos y acciones.

En general, el apoyo del gobierno de Estados Unidos ha hecho que el gobierno nacional aumente la designación de fondos económicos para aumentar su cobertura de esta población, esto ha permitido que un menor número significativo de jóvenes dejaran de ser reclutados por grupos armados y hoy se han preparado para ayudar a sus familias y a su comunidad en el escenario del post-conflicto.

¿Cómo llega usted a los Estados Unidos?

MC. Lleguè a los Estados Unidos en el 2002 por petición del señor John Conyer, el veterano congresista afroamericano del congreso de los Estados Unidos. Yo venía de recibir 5 atentados contra mi vida, había recibido medias cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA que nunca se implementaron. Después de recibir un impacto de bala en la pierna izquierda el asunto llego a la bancada de congresistas afroamericanos quienes decidieron solicitar a la Embajada de los Estados Unidos en Colombia apoyo para mi salida del país. Yo llegue a los Estados Unidos convencido de que la solidaridad política internacional es la única que nos puede ayudar a los Afrocolombianos. Yo agradezco a la gente de los Estados Unidos que me abrió una puerta y me acogió en momentos cuando más lo necesitaba, me dieron calor humano, me apoyaron con mi familia y han creído en mi causa. Los congresistas y bancada afroamericana, la coalición de sindicalistas negros CBTU y organizaciones como WOLA son nuestros mejores aliados.

¿Qué dice usted acerca del afrocolombiano que a travès de twiter logrò ser invitado a la Casa Blanca y de los logros que él dice ha alcanzado desde los Estados Unidos?

Este es un momento crucial en la vida y lucha del movimiento afrocolombiano. Las cosas deben asumirse con responsabilidad y no simplemente por figurar en los medios. Yo puedo con certeza hablar de mi trabajo, ahí están los resultados en lo personal y en lo colectivo. Personalmente no creo que unos twitter logren conseguir invitación a un espacio como ese que se dio en la Casa Blanca, más si somos negros.

Según algunas fuentes de los medios, algunos afros llegaron a ese evento porque el gobierno necesitaba mostrar que había invitado a personas afros como parte de su delegación oficial, por eso fueron invitados el mismo día del evento. Esta es una forma de utilizarnos como población afro y, básicamente caemos en ese juego. Yo no caigo en ese juego de fácil, no estoy para figurar, mi trabajo y compromiso con mi causa es serio y traspasa la fisión o ingenuidad. Yo resalto el compromiso para dar visibilidad a la causa afro desde los Estados Unidos por algunas personas afros, entre ellos Luis Gilberto Murillo, con quien hemos tenido algunas diferencias pero ha sido clave para ayudar avanzar la agenda afrocolombiana durante su tiempo que vivió en condición de asilado político. Igualmente a la Doctora Norma Jackson, quien pese a vivir por muchos años allá ha sido clave y ha venido apoyando al tema de la educación. Muchos jóvenes afros que han ido a los Estados Unidos a estudiar con becas y a su universidad ha sido gracias a ella. Es una mujer que le duele su gente y trabaja para ayudarles. Charo Minas del PCN. Es una mujer muy comprometida y trabajadora con quien hicimos equipo de trabajo Washington DC, es decir, con Charo posesionamos la voz de los afros en USA. Además de la gente afro están nuestros aliados que aunque no sean negros todos siente este proceso como suyo y han sido claves para avanzar esta agenda. Seguro se me escapa el nombre de otras personas afros o no, pero es importante mencionar que hay afros que están o han llegado recientemente a los Estados Unidos que no creo que hayan contribuido mucho a esta causa desde allá y desde el principio, hay muchas razones. Puede ser que ahora se estén sumando lo cual es importante.


[1] CONPA está integrado por: Foro Interétnico Solidaridad Chocó –FISCH, Asociación de Afrocolombianos Desplazados –AFRODES, Proceso de Comunidades negras –PCN, Autoridad Nacional Afrocolombiana –ANAFRO, Consejo Laboral Afrocolombiano –CLAF, Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas – CNOA, Pastoral Afrocolombiana-CHOCO, Mujeres Afrocolombianas –KAMBIRI, Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca – ACONC.