Hospital Eduardo Santos de Istmina/ foto: Antonio Sánchez

Los 3 mil millones de pesos que el sector salud del Chocó le adeuda a la Empresa Distribuidora del Pacífico-DISPAC, entidad prestadora del servicio de energía en El Chocó, la ruina en la que ha caído la infraestructura de algunos centros asistenciales y el descontento por la falta de pago de las mesadas a sus empleados, son parte del sombrío panorama por el que terminó el año 2020 este sector en el departamento del Chocó.

Por Antonio Sánchez/ El AfroBogotano.

Para lograr un acercamiento a la realidad de la situación por la que padece la salud en este departamento, en especial con sus acreencias en materia del servicio de energía eléctrica, hablamos con el gerente general de Dispac, Jorge Hernán Meza, y visitamos los hospitales de Quibdó, Tadó, Istmina y Condoto, con el fin precisar la millonaria suma que le deben a la empresa eléctrica y hablar con sus administradores y empleados. Entrevista

El AfroBogotano, – Doctor Jorge Hernán Meza: ¿Por qué su entidad les envió una carta a los hospitales de Quibdó, Tadó, Istmina y Condoto, donde se les amenaza con suspenderles el servicio de energía sino pagan la deuda?

Jorge Hernán Meza, – Evidentemente se envió una carta de cobro a estas 4 instituciones y lamentablemente se culmina sugiriendo que se iba a suspender el servicio, pero como quiero explicarle al periódico y a la opinión pública del Chocó en general, nosotros somos funcionarios públicos que tenemos que ejercer una gestión de cobro y de ahí la carta. Pero también es cierto que el sector salud, es un sector sensible que constitucionalmente está amparado para este servicio esencial. Es decir, no podemos suspender el servicio porque acá está en juego la vida de los seres humanos.

Jorge Hernán Meza Vélez, Gerente General de Dispac/ foto Antonio Sánchez

¿El AfroB, – ¿Entonces, usted confirma que no habrá corte del servicio?

J.H.M, – Eso es cierto, no habrá corte, lo que esperamos es que haya una voluntad de pago de los administradores, toda vez que, la millonaria deuda no solo le resta posibilidades de expansión a la empresa, sino, deja por fuera del sistema a mucha población que hasta la fecha no goza de la energía.

 El AfroB, – ¿A cuáles poblaciónes llegaría la energía si los administradores de los hospitales pagaran la deuda?

J.H.M, – Dispac es una empresa pública pequeña, subsidiada en un 95%. Nosotros atendemos una población de estrato 1 y 2, y todos estos pesitos que se dejan de recaudar, son necesarios para los proyectos de expansión, para los planes de inversión que permanentemente estamos haciendo en el Chocó, en virtud de que a través de la tarifa es que nosotros hacemos la ampliación de nuestra cobertura, o sea, cada vez más chocoanos van a poder tener el servicio de energía y también la mejora en la prestación del servicio.

El AfroB, Entre ips y eps son más de 20 las entidades de salud que no pagan el servicio de energía, ¿Qué es lo que está pasando?

 J.H.M, – Lo primero que hay que decir, es que todo el sector salud anda en esta crisis, y aprovecho esta oportunidad para hacerle un llamado a todos los administradores para que se pongan al día, les recuerdo que nosotros también somos una entidad pública que prestamos nuestro servicio en todo el departamento y que en la medida que nos den recursos, esos mismos recursos son reinvertidos en el departamento del Chocó.

El AfroB,-¿Cuánto debe el hospital San Francisco de Asís?

J.H.M, – Este hospital nos debe a día de hoy 2.225 millones de pesos en 73 periodos vencidos, o sea, hace 73 meses el hospital no nos cancela facturas, de ahí el mensaje y el llamado al gobierno nacional a través del liquidador de la superintendencia de salud, que por favor tengan en su presupuesto este valor, para que no solamente se ponga al día el hospital en sus acreencias, si no también que ayude a Dispac, que es la empresa que puede con esos recursos prestar un mejor servicio y ampliar la cobertura en el departamento del Chocó.

¿Qué dice el gerente interventor del HSFA?

“Lo que sucede es que el hospital en su historia como que nunca ha pagado la luz, este nuevo sistema de hospital esta desde el año 2017 y las cuentas que me están pasando inician desde el 2016. Hay pequeños abonos que se han hecho de 20-30 mil, cosas insignificantes, pero la deuda actual es casi de 2.200 millones de pesos

Carlos Eduardo Rodríguez, Gerente interventor HSFA/ Foto: Antonio Sánchez

Cuando uno llega y se encuentra con una cuenta tan grande que realmente no tiene como sacarla de presupuesto que ni siquiera estaba registrada dentro de la situación contable dentro del hospital, primeramente, se vuelve impagable.

Siendo realistas, las prioridades con los pocos recursos que llegan, entre conseguir insumos y medicamentos para el funcionamiento del hospital o pagar la luz, te ponen en un dilema. Yo me he sentado unas 3 o 4 veces a hablar con ellos, le he dicho que yo en ningún momento niego la deuda, pero también les he expresado que estoy y sigo solicitando recursos a través del gobierno nacional para que me ayuden en el pago de esa deuda, porque para el hospital en estos momentos es impagable.

Las gestiones que se han hecho, como te dije, he asistido a 3 reuniones con Dispac a nivel del departamento, nunca he negado la deuda, esta existe y es real, pero también les he dicho que esta es una deuda acumulada de mucho tiempo, más de 4 años, y es imposible que yo pueda pagar con los recursos que tiene el hospital, no hay con que pagarla; la única forma de eso es gestionar ante el gobierno nacional. Toda esta situación se ha venido exponiendo frente a los entes gubernamentales buscando ese apoyo para el pago de esa deuda, porque realmente con los recursos del hospital es casi que imposible pagarla”.

El AfroB, – ¿Cuánto hace que no paga y cuál es la deuda del hospital de Tadó?

J.H.M, – Este tiene una deuda de 201 millones de pesos, con 65 periodos vencidos donde no nos cancelan ni un solo peso. Esa es la realidad y nosotros debemos prestarles el servicio porque es el sector de la salud, pero realmente no se compadecen que muchas administraciones que han pasado por allí, no tengan en cuenta el pago del servicio de la energía, que, entre otras cosas, es la única empresa de servicios públicos que hace presencia hoy en el Chocó. Nosotros tenemos una estructura organizacional que está al servicio de los chocoanos y es importante que se valore este esfuerzo de los profesionales que trabajan en ella, quienes la mayoría son oriundos de esta región.

El de Tadó, quiere sanar sus heridas

El AfroBogotano habló con la secretaria general de este centro hospitalario de primer nivel, María Marisol Rentería y la no cancelación del servicio de energía es solamente un alfiler dentro de un bulto de problemas y carencias.

Los 200 millones de pesos que le adeudan a Dispac por concepto de energía, son el producto de 65 facturas vencidas, es decir, hace más de cinco años que no cumple con esa obligación.

La veterana y experimentada funcionaria informa que el déficit de más de 3.000 millones de pesos que acumula el centro asistencial es una herida que quieren sanar y en ese sentido los ha obligado a diseñar un presupuesto con los recursos del Fondo de Salvamento y Garantías para el sector Salud. Fonsae, suministrados por el Ministerio de Hacienda, dineros que no alcanzan a solucionar la falta de insumos, a mejorar la infraestructura y a cancelar deudas millonarias del pasado.

María Marisol Rentería, secretaria general del Hospital San José de Tadó/ Foto: Antonio Sánchez

Dice la también contadora pública, que muchas informaciones de archivo han sido difíciles de encontrar porque el desorden administrativo entre los años 2012 a 2016 fue catastrófico, y que en ese entonces los gerentes no pudieron terminar los periodos por sus malas calificaciones ante la Superintendencia de Salud. Entonces, adiciona, los administradores no terminan sus periodos y el nuevo gerente que llega no recibe archivos ni formaliza la entrega administrativa a su sucesor. Hechos y procesos que en la presente administración se vienen mejorando

La gente llega infartada y no hay como atenderla

“la zona rural de Tadó está muy descuidada en cuanto a servicios, no tiene puestos de salud en buenas condiciones, ni tiene suficiente personal;  el corregimiento de  Playa de Oro, es el único que está fortalecido en estos momentos, pero Guarato, Carmelo, la Esperanza y Profundó entre otros, están desamparados, no hay quien tome siquiera una prensión arterial, algunos usuarios llegan infartados y no hay como atenderlos con garantías médicas”, dijo la funcionaria que hace parte de  los 70 funcionarios que componen la planta laboral de esta entidad ubicada al sur occidente de Quibdó

 La empleada, que lleva más de 24 años de servicio en este centro hospitalario, aconseja que los funcionarios de Dispac logren una concertación que satisfaga a las partes y se salde la deuda de la energía.

 Y frente a las Eps que ocupan los servicios del hospital San José de Tadó, manifestó que hay un desequilibrio a la liquidación de los contratos y las glosas informadas de los mismos le produce al hospital unos altísimos descuentos y un aumento de la crisis financiera.

Hospital de Condoto: 16 millones de pesos, es decir, hace 59 meses no pagan el servicio de energía.

El de Condoto, rayos de pobreza. Ante la ausencia del gerente del hospital San José de Condoto, no pudimos precisar el por qué no ha cancelado las mesadas atrasadas a sus empleados, el faltante de equipos e insumos para el debido servicio a la comunidad y el no pago de 16 millones de pesos por concepto de 59 facturas vencidas del servicio de energía.

Marta Lucia Rosero Minota, enfermera del hospital de Condoto/ Foto Antonio Sánchez

Sin embargo, los 35 años de servicio de la enfermera, Marta Lucia Rosero Minota, fueron suficientes para describirnos con autoridad la crudeza de la salud y la indignidad por la que atraviesan los 65 empleados y pensionados de esta entidad.

La adiestrada enfermera Rosero, dijo. “Mire periodista”- “Aquí no hay rayos X, “aquí hay rayos de pobreza y abandono”, no existe una sala de cirugía, los ecógrafos huelen a humedad por el desuso y recalca que hace más de más seis meses no recibe su sueldo y mesadas atrasadas. “Los pacientes con crisis leves nos toca enviarlos a Quibdó”, subrayó.

Pareciera que en esta localidad tutelada por los cerros Las Mojarras, que produce oro y platino a montones y cuna de artistas y cantantes de talla universal como los Choquibtown, los Panesso y los Lozano, nadie se quisiera enfermar. La soledad de sus habitaciones es igual o peor que el faltante de equipos en sus cuartos de paredes casi blancas.

Pagos pendientes.

El AfroB,-¿El hospital Eduardo Santos de Istmina, les debe?

J.H.M, – Sí señor, tiene una deuda superior a los 20 millones de pesos en 50 periodos vencidos.

Estas son las imágenes captadas por El AfroBogotano, el pasado mes de diciembre, donde se vislumbra la penosa y destartalada infraestructura que carece de insumos y les adeudan a sus empleados más de 10 meses de sueldo y prestaciones sociales, supo de una funcionaria que no quiso revelar su nombre.

Luego de varios intentos realizados por este periodista para comunicarse con su gerente, no fue posible conocer de su voz, el por qué del abandono del centro hospitalario que amenaza ruina y qué ha pasado con el atraso del pago del servicio de energía, y si ha hecho acciones para saldar la deuda y mejorar sus instalaciones.

El AfroB, – ¿Doctor Meza, la deuda global a cuánto asciende?

J.H.M, – Estamos bordeando 2.987 millones, prácticamente 3.000 millones de pesos nos debe el sector salud a la empresa Dispac.

El AfroB, – ¿Qué tipo de trabajo administrativo y de sensibilización han realizado?

J.H.M, – Nosotros lo hacemos a través del departamento de responsabilidad social, visitas frecuentes de nuestras trabajadoras sociales, persuadiendo a los directores y gerentes de los hospitales. La verdad es que ellos tienen unos recursos muy limitados y hay en el sector de salud otras prioridades al pago de sus servicios públicos, lo que hace que se recrudezca el problema del pago de las facturas oportunamente. Sin embargo, debieran hacer un esfuerzo para abonarle a la deuda. “No se suspenderá el servicio de energía al sector salud, pero que paguen

El AfroB,-¿Esta deuda global a cuánto asciende?

J.H.M, – Alrededor de los 3.000 millones de pesos nos debe el sector salud del Chocó.

El AfroB,-¿Y por qué la gerencia a su cargo dejó acumular cuentas tan altas por pagar?

J.H.M, – Es precisamente por la circunstancia de pertenecer al sector de la salud, como lo hemos dicho; se está jugando con vidas humanas. Acá y en las empresas de servicios públicos en general, la única posibilidad que las personas naturales y jurídicas paguen es llegando a un acuerdo de pago o en el extremo, suspendiendo el servicio. Exceptuando a las entidades hospitalarias que las respalda la ley

El AfroB, – ¿Qué le han dicho los gerentes de los hospitales, luego de conminarlos a que cancelen el servicio de energía?

J.H.M, – Hasta ahora no hemos recibido ninguna comunicación. Valga la oportunidad para persuadirlos de la importancia de ponerse al día; pero ya lo hemos dicho, es simplemente una persuasión con la esperanza real que hayan incluido dentro de sus presupuestos del 2021 la deuda que tienen con Dispac, es más, la ley 142 permite acordar formas de pago.

Gerente, ¿Por qué el Gobierno Nacional, principal y único accionista de Dispac, no se meten la mano al bolsillo y les condonan la deuda a los hospitales?

J.H.M, – Como le dije, esta es una empresa pública de servicios domiciliarios que se rige por la ley 142, y si bien es cierto que ellos son los propietarios, en este momento habría que hacer una gestión de capitalización hacia el futuro; ellos intervinieron la empresa por unos años, eso se llamaba “Electrificadora del Chocó”, se hicieron unas capitalizaciones, se le dio un aire a la empresa para que esta fuera autosostenible en el tiempo, y en ese propósito hemos venido desenvolviéndonos; pero hay que hacer un llamado al gobierno nacional para que nos ayuden. En esta inquietud que usted plantea, es la superintendencia de servicios públicos la que también pudiera dar respuesta.

El AfroB,- Usted me hablaba de responsabilidad social, ¿Con estos 3.000 millones de pesos que evento o actividad se pueden realizar?

J.H.M, – Hay un compromiso enorme con las áreas rurales del departamento del Chocó, es inconcebible que en pleno siglo XXI todavía haya campesinos que no tengan la oportunidad de tener el servicio de energía, y hoy cuando hay campesinos muy dispersos  que están muy lejos de las redes de interconexión, la empresa está implementando soluciones fotovoltaicas, de hecho hace pocos dias estuvimos con el ministro de minas en Sipí una región al sur del departamento del Chocó inaugurando una interconexión y allí nos comprometimos con el Alcalde de Sipi y el de Novita a desarrollar unos proyectos fotovoltaicos, especialmente en las zonas rurales que es donde está el mayor déficit en la prestación del servicio.

El AfroB, – ¿Qué otras poblaciones tienen en la mira para reivindicarlos en materia energética del Chocó?

J.H.M, – Tenemos el objetivo de llevar la interconexión a la costa sur del Chocó que tiene una vocación evidentemente turística: Nuquí y Bahía solano, son los centros que prestan servicios turísticos, y es inconcebible que no tengan esa prestación del servicio. Estamos hablando de atravesar con redes 100 kilómetros y una tardanza de 2 a 3 años, aproximadamente.

El AfroB,- Hay una queja en Quibdó y resto de municipios del Chocó de que continuamente hay apagones, que sube el voltaje y quema los electrodomésticos, ¿Qué es lo que está pasando?

J.H.M, – Hay unas redes con un grado de insuficiencia bastante significativo, en este momento tenemos un proyecto conocido como PRONE (Planes, Programas y/o Proyectos de Normalización de Redes Eléctricas) que es un fondo del Ministerio de Minas que ha arbitrado 6.700 millones de pesos para el mejoramiento de las redes en las zonas subnormales del departamento del Chocó, especialmente ubicadas en los municipios de Quibdó e Istmina, y posiblemente Tadó. En estos momentos estamos en la convocatoria de las licitaciones públicas para que en el 2021 estemos mejorando todas esas áreas subnormales de los barrios marginados de Quibdó que es donde más se presentan esas anormalidades.

¿Se le puede dar un mensaje de tranquilidad a los usuarios?

J.H.M, – Claro que sí: en este año estaremos ejecutando 6.700 millones de pesos en las zonas subnormales que básicamente lo que pretenden es quitar esas redes que presentan grados de ineficiencia, por otras más duraderas, seguras y sostenibles, además le informo que tienen una composición ambiental que nos permite decir que vamos a cumplir también con las normas medioambientales que hoy nos exigen las normas para este tipo de proyectos en construcción.

¿Cuánto vale un kilovatio de energía en Quibdó?

J.H.M, – Nosotros compramos la energía en la bolsa energética más o menos en 250 pesos, pero el negocio de la energía tiene varios componentes, que es la generación, la distribución y la comercialización, y cada componente de estos permite que llegue al usuario. Actualmente en el departamento estamos cobrando entre 550 pesos aproximadamente, que hace parte de toda la cadena, de ese valor que los usuarios pagan generalmente el gobierno nacional subsidia el 50%.

¿Entonces todos los usuarios pagan el mismo valor?

J.H.M, – No, existe el estrato 1 y 2, un sector comercial y una pequeña industria, es más o menos la conformación del mercado nuestro en el departamento del Chocó. El 95% del mercado está en estratos 1 y 2 que son subsidiados entre un 50 y 60 por ciento, y el resto es un pequeño comercio y una muy reducida industria.

Si usted fuera un habitante de Quibdó, ¿Qué le pediría a Dispac?

J.H.M, – Una mayor cobertura, poder llegar a todos aquellos habitantes de Quibdó que hoy infortunadamente por las distancias no tienen el servicio de energía, le pediría un buen tratamiento en nuestros departamentos de servicio al cliente, y lo más importante, corregir la discontinuidad en el servicio.

¿Algún mensaje para todos los chocoanos?

J.H.M, – Primero muchas gracias por estar acá en nuestras instalaciones y en segundo lugar quiero aprovechar para darle un mensaje a toda la comunidad del departamento del Chocó diciendo que esto es una empresa eminentemente pública, aquí no hay sector privado, todo lo que estamos haciendo es con el producto del pago de sus facturas, el plan de inversiones y de expansiones que hagamos, es producto de la cultura de pago de todas las personas del Chocó, que si bien es cierto que hace algunos años la prestación del servicio era por horas, hoy prácticamente la mayoría del departamento en sus cabeceras la tienen 24 horas a pesar de las interrupciones, pero que cada vez estamos trabajando por mejorar el servicio y plantear la cobertura.

En Bahía Solano reclaman un hospital de segundo nivel.

Con este proyecto se beneficiarían más 40 mil habitantes que pertenecen a las poblaciones de Juradó, Nuquí, Pizarro y Bahía Solano. La falta del servicio de internet, es otra de sus necesidades apremiantes.

Hospital Julio Figueroa Villa de Bahía Solano/ foto:Antonio Sánchez

Si bien la energía eléctrica de Bahía Solano la suministra la empresa Gensa y la comercializa una entidad local cuyo mayor accionista es la Alcaldía de esta municipalidad, las preocupaciones de la gerente del hospital Julio Figueroa Villa, de Bahía Solano, la médica Onelia Palacios y el personero de esta localidad, Carlos Mario Cardona, son las siguientes:

No existe en esa entidad de salud, administrada por la Ips Confachocó, un equipo de Rayos X, un ecógrafo, un equipo odontológico, y aunque la morgué por ley es responsabilidad de la Alcaldía Municipal y hace parte de la cadena del sector salud, a los cadáveres aún se les practica las necropsias al aire libre sobre las losas que cubren las bóvedas del único cementerio de la localidad.

Cómo si se tratara de una población sumergida en las épocas de la colonia, el hospital de Bahía Solano, carece de un servicio de internet, lo que origina traumas a los usuarios remitidos al no tener a la mano y de manera diligente las historias clínicas a referencia y contra referencia, entre otros servicios internos. Con el internet se puede establecer la telemedicina para la consulta especializada, además. Contrario a los demás centros hospitalarios, el de Bahía Solano se encuentra a paz y salvo con el pago de sueldos y mesadas a sus empleados.

EL AGUA Y LA ENERGIA, SERVICIOS PÚBLICOS ESENCIALES PARA LA VIDA.

En Sentencia T-406 de 1993 la Corte dijo: “la continuidad no siempre debe entenderse en sentido absoluto; puede ser relativa. Es una continuidad que depende de la índole de la necesidad a que se refiere el servicio: por eso es que en unos casos será absoluta y en otros relativa. Los servicios de carácter permanente o constante requieren una continuidad absoluta; es lo que ocurre por ejemplo con la asistencia médica, los servicios de agua, energía, etc; o relativa como el servicio de bomberos. Lo cierto es que en ambos casos -absoluta o relativa-, existirá la pertinente continuidad requerida por el servicio público, pues él depende de la índole de la necesidad a satisfacer”.

Como se afirmó en Sentencia T-881 de 2002, M.P. Eduardo Montealegre Lynett: “…no puede sobreponerse el interés contractual, que por lo general se concreta en los intereses económicos de las partes, a los intereses de los terceros directamente relacionados con la ejecución de ciertos contratos. Y menos aún cuando la conducta contractual de aquellos, tiene la virtud de poner en riesgo o incluso de vulnerar los derechos fundamentales de éstos, y el objeto contractual es la prestación de un servicio público.”

La jurisprudencia constitucional ha impedido que en ciertas situaciones específicas la empresa de servicios públicos suspenda de manera abrupta el servicio, cuando las personas perjudicadas son especialmente protegidas por la Constitución. También ha advertido que a los bienes especialmente protegidos tales como hospitales, cárceles, establecimientos educativos, no se les puede cortar el servicio público domiciliario por falta de pago.