La exreina defiende su fundación, señalada de mal manejo de dos hogares infantiles en Cali.

Por:  /EL TIEMPO.

“Estábamos haciendo las cosas bien. Qué casualidad que hasta ahora salgan las denuncias”. De esa forma responde Vanessa Mendoza, Señorita Colombia entre 2001 y 2002, a las acusaciones de mal manejo financiero que le estaba dando su fundación a dos hogares infantiles del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Cali.

Un grupo de trabajadores de los hogares entró en paro el 12 de noviembre y denunció que desde octubre no recibían el pago de sus sueldos y prestaciones sociales. La fundación, que lleva el nombre de la exreina, administraba desde enero de este año los jardines Santa Luisa y Muchachitos, ubicados en los barrios Obrero y Departamental, respectivamente.

 Los reclamos llegaron hasta la seccional Valle del ICBF, la cual abrió una investigación y encontró que los 310 niños de ambos hogares no fueron atendidos por 10 días. Tras los hallazgos, la fundación recibió una multa por 25 millones de pesos.

Mendoza se defiende de los señalamientos. Afirma que los hogares funcionaban con normalidad, a pesar de no contar con los recursos del ICBF. “Nos hicieron el último desembolso el 24 de junio. Fue por un valor aproximado de 124 millones de pesos y nos alcanzó hasta el 30 de septiembre”. A partir de ese momento y hasta los primeros días de diciembre, cuenta la exreina, operaron gracias a 80 millones de pesos aportados por su fundación.

Cuando la también presentadora de Telepacífico se encontraba en Cartagena, cubriendo el Reinado Nacional de Belleza, comenzó el cese de actividades en los jardines. “Ellos aprovecharon ese momento para sindicalizarse y quedarse en uno de los hogares de forma ilegal. Dijeron que cómo sí tenía tiempo para ir a reinados y no para responder”, comenta.

En Santa Luisa y Muchachitos trabajaban 41 personas. La mayoría eran mujeres cabeza de familia a las que apoyaba la fundación y profesionales en atención a menores de edad. Al menos 10 personas colaboraron con la anterior entidad encargada de los hogares.

La exreina asegura que se pagaron todas las obligaciones que tenían con los empleados, como son los sueldos y los parafiscales. “El 30 de octubre les cancelamos el mes completo, y con el ICBF pueden corroborar que hasta el día en que trabajaron se les liquidó todo. Aquí tengo los soportes y documentos”.

Un grupo de trabajadores de los hogares denunció que desde octubre no recibían el pago de sus sueldos y prestaciones sociales. / Juan Pablo Rueda

Un grupo de trabajadores de los hogares denunció que desde octubre no recibían el pago de sus sueldos y prestaciones sociales. / Juan Pablo Rueda

Sin embargo, dice que los trabajadores la chantajearon con llevar el caso ante los medios de comunicación si no accedía a ciertas peticiones que hacían. “Querían más plata y que les reconociera un montón de irregularidades. Son cosas que no les puedo dar, pues me rigen las normas del ICBF. Mi fundación lleva más de 10 años trabajando, pero yo no conocía estas malas prácticas sindicales”.

También cree que detrás de las acusaciones están políticos locales y la asociación de padres que llevaba manejando los hogares desde hace más de 20 años, hasta que su fundación empezó a administrarlos. “Siempre hay gente detrás de este tipo de contratos. Como ven que mi trabajo es serio, se sienten afectados”.

Mendoza y su fundación tuvieron una audiencia ante el grupo jurídico del ICBF el 26 y 27 de noviembre. Allí presentaron documentos que confirman los pagos a los empleados y les reconocieron el aporte económico para soportar la operación de los jardines, pero también les informaron de la multa. “Quiero aclarar que la multa es por los días en que los niños no fueron atendidos. Realmente me castigan por culpa de terceros”.

En esa misma audiencia pidieron que se cancelara de forma anticipada el contrato que suscribieron a principio de año. “Cedí para que vean que doy un paso al costado y permitir que coloquen al operador que quieran”. Hasta el pasado 3 de diciembre la fundación se hizo cargo de los hogares.

La exreina anunció que tomará acciones legales contra quienes afectaron su imagen con las acusaciones y, en sus palabras, la extorsionaron. “Se aprovecharon de la situación. Piensan que la debilidad de la ‘reinita’ son los medios de comunicación y no es así. Todo lo contrario. Aquí estoy, dando la cara. No voy a permitir que mi buen nombre se vea afectado”.

Sin embargo, los mayores afectados son los niños que se beneficiaban con los servicios que se ofrecían en los hogares, como el programa de alimentación y la atención en salud. “Por ejemplo, en Santa Luisa hay niños que lo único que comen en el día es lo que les damos”, asevera Mendoza.

En su página web, la Fundación Vanessa Mendoza se describe como una organización sin ánimo de lucro que trabaja desde 2003 por “cumplir los sueños de muchos niños carentes de recursos y que no cuentan con el apoyo suficiente para el desarrollo integral”. Ha trabajado en proyectos en Chocó, departamento donde nació la exreina, y Bogotá.