Esta vez, son los hoteleros, la mayoría de origen Antioqueño, quienes denuncian a Emigdio Pertùz y a tres de los miembros del Consejo Comunitario, Cocomanorte, como los invasores de sus tierras y generadores de xenofobia con el fin de expulsarlos del territorio y apropiarse de sus terrenos.

 

Por, AntonioCalidadSànchez,

 

Este destino de veraneo atraviesa, producto de las diversas interpretaciones de la ley de negritudes, por uno de los enfrentamientos sociales nunca vistos en la geografía nacional.

Una pelea de blancos y negros que se origina cuando la ley 70 de 1993, ley de comunidades negras, amparó el derecho de estos pobladores al disfrute y preserva de las tierras colectivas.

Para la época, gran parte de los baldíos nacionales fueron ocupados por inversionistas y otro tanto compraron sus tierras dentro del marco de la ley. Así se desprende de lo afirmado por los hoteleros que hoy son el empuje turístico y comercial de Capurganà, en el Chocó.

Calle principal de Capurganà, donde están ubicados los mas importantes hoteles de la localidad/foto,CalidadSànchez

Calle principal de Capurganà, donde están ubicados los mas importantes hoteles y centros comerciales de la localidad/foto,CalidadSànchez

Amenazas de muerte, invasiones, insultos y arrase de cercas privadas, son las imputaciones que el grupo representativo de comerciantes hacen contra una “minoría de negros que se han querido autodenominarse los representantes del pueblo”.

Debajo de las hojas del único árbol que bordea el puerto que anfitriona no menos de 150 viajeros cada día, algunas mujeres que no pasan de tres venden sus arepas de huevo y café. Turistas blancos y negros se mezclan con los nativos poco antes de adentrarse en la bonita Capurganà. En medio de sus calles a medio empedrar y esquivando a los niños que juegan a las escondidas por entre los portones y postes a falta de un parque, logramos hablar con sus habitantes.

Aunque tímidos, algunos jóvenes rompieron su silencio y se atrevieron con cautela a decir lo mal que la están pasando por culpa de la ley 70. “Aquí nunca se había hablado de negros ni de blancos y vivíamos en armonía” dijo un fornido afro que no pasa de los 25 años y que trabaja cargando los víveres y abarrotes que traen los barcos desde Cartagena. Otro, con menos edad, señaló que: “con ese cuentico de las negritudes se están enriqueciendo unos pocos y al pueblo no le dejan nada”

Contiguo al puesto de emigración y en donde estampillan más de doscientos pasaportes al mes, una simpática jovencita de la etnia afro que pidió reserva de su nombre, acusó de endoracista a Abel Padilla, secretario general del Consejo Comunitario de la Cuenca del Río Acandì y Zona Costera Norte, Cocomanorte: “las becas del Icetex se quedan en sus bolsillos. No anuncian la convocatoria y se las reservan para sus amiguitos y amiguitas. Aquí estoy varada sin poder ingresar a la universidad” denunciò

El sol de 30 grados y un paisaje que se vislumbra en el fronterizo Cabo Tiburón, sirvió de marco para recibir quejas y reclamos en contra de “Los Pertuz y su grupito”, como algunos los llaman

Las denuncias cada vez más acentuadas y diversas, fueron apareciendo. El dedo acusador tenía un destino directo: el Consejo Comunitario que lidera Emigdio Pertuz, su sobrino Abel Padilla Pertuz, Goar Gutierrez y el administrador del aeropuerto local, Raúl Peña Pertuz,

Pero los escalones para llegar al balcón y observar esta pelea, empezaban a escasear. No así las inconformidades de los propietarios de los hoteles, en su mayoría de origen Antioqueño

Cansados de lo que ellos llaman insultos y amenazas de parte de Emigdio Pertuz, se decidieron colocarle el cascabel al gato. Es decir, revelar públicamente los atropellos venidos desde Pertuz, Padilla y Peña, principalmente.

Norman Echavarría Leitter, es un próspero comerciante que emigro de su natal Cali para adentrarse en las paradisiacas playas de Sapzurro, la Miel, Triganà y Capurganà. Un collar de manantiales de arena blanca que, según su voz, el incipiente desarrollo de la época lo cautivaron para quedarse.

Cuenta que sufrió los desmanes del frente 57 de las Farc y del exjefe paramilitar Freddy Rendòn Herrera, alias el Aleman, comandante del bloque Elmer Cardenas. El azote más cruel que se haya vivido en la zona del Darién Caribe quedo titulada en la historia con fusiles, sangre y muerte, subraya.

Norman Echavarrìa Leitter/ foto, CalidadSànchez

Norman Echavarrìa Leitter/ foto, CalidadSànchez

En su relato, frente a la alcaldía de Acandì, y poco antes de asistir a la fiscalía a una citación por calumnia que lo denunciara uno de sus “verdugos”, expresa entre la rabia y la resignación el cómo le asesinaron a su hermano, Darío Moisés Pérez Leiter.

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El 12 de marzo del año 2000, la periodista Juanita León, del periódico El Tiempo, reseño así la cruenta toma guerrillera en Capurganà:

Tampoco se salvó del terror de la guerra Capurganá, una zona de acantilados en las estribaciones de la cordillera del Darién en el Chocó, donde las playas blancas desembocan en la selva o en un mar de arrecifes coralinos.

Este balneario, uno de los principales refugios de aquellos que añoraban tranquilidad, fue atacado el pasado 11 de diciembre por las Farc.

Tres semanas después de que la guerrilla destruyó el cuartel, la Policía abandonó a Capurganá. Y con ella, se fueron los últimos turistas que vio el pueblo pues las aerolíneas suspendieron sus vuelos por razones de seguridad.

Entonces, Capurganá, que en temporada alta llenaba a tope sus hoteles con la llegada de hasta 30 vuelos diarios, se convirtió en un pueblo hambriento. Los 2.000 capurganenses que vivían del turismo (todo el pueblo, en realidad), ahora entretienen el ruido de sus estómagos jugando dominó o parqués en las esquinas. Otros han vuelto al campo a cultivar plátano. Y los demás se la pasan pensando en cómo revivir su pueblo.

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Para Norman Echavarrìa, los males del ayer en Capurganà los ha revivido Emigdio Pertuz. Lo acusa de esquizofrénico y dictador. “Èl se prevale de la ley 70 para ultrajar y apoderarse de las tierras que fueron adquiridas con sacrificio, trabajo y disciplina por la gente honesta, que sin haber nacido en Capurganà, colocó su granito de arena y construyeron sus hoteles. Se quedaron para convivir y promover un turismo sostenible que genera empleo a la mayoría de sus tres mil habitantes” señala

El erguido dedo acusador lo sostiene para reiterar que Pertuz y sus “tres pelagatos” se quieren adueñar de terrenos en Capurganà y Sapzurro. Acuden a la ley de las negritudes con la complicidad de algunos aliados de Codechocò para delimitar linderos a su favor.

“Es un dictador racista que arrasa fincas, cierra caminos que no son de su propiedad, injuria a sus propietarios que no son de la etnia afro o negra y, hasta los amenaza con el despojo definitivo de sus propiedades”. Enfatiza.

Dice también que el presidente de la Junta de Acción Comunal, Raúl Peña, primo hermano de Emigdio es otro racista. Dicen en el pueblo que èl fue el que promovió la invasión reciente de terrenos privados.

Pregúntele periodista al señor Peña, qué ha hecho con los dineros que recogió durante tres años por concepto de tasa aeroportuaria y el arriendo de los seis locales de propiedad de la comunidad y que administra la Junta de Acción Comunal. A quien le rinde cuentas

Licor y Guayabo

Este hombre de letras y poemas, recuesta sus 73 años de vida en una silla rimax del hotel Rasamar en Acandì, para recordar que la universidad de Antioquia sufrió las injustas groserías y desmanes del grupo de Emigdio Pertùz.

“Logramos, apunta, que un grupo de investigación de fauna y flora llegara hasta Capurganà con el fin descubrir algunas especies marinas que le sirvieran a la población. Pero estos, señala, mal llamados líderes de la comunidad, los expulsaron de la manera más infame y racista.

En Capurganà no se mueve un dedo que beneficie a la comunidad si no lleva el visto bueno de los Pertuz, recalca.

Lo que pasa periodista es que muchos de los nativos vendieron sus tierras a los que hoy tenemos construida una casita, hotel o finca. Se dedicaron a beber licor con la plata de la transacción y, hoy quieren recuperar sus terrenos a la fuerza y amenazas, cobijados en la propiedad colectiva. Conductas que respaldan algunos miembros del Consejo Comunitario. Todos los hoteleros tienen sus papeles en regla, indica

La ola de señalamientos salpica a Goar Gutiérrez, otro líder afrodescendientes, que, según Echavarría, junto con Pertuz son los culpables del destierro del empresario Lázaro López y del cierre del Hotel Almar. Él, Emigdio, dividió a todo un pueblo con sus malignas interpretaciones de la ley 70. dijo

Indicó además, que Emigdio Pertuz, lleva un odio por dentro contra los empresarios de Capurganà, quienes han sembrado yuca, limpiado quebradas y construido hoteles. Proyectos como el aeropuerto, el jardín botánico y pequeñas empresas pesqueras no fueron posible sin el concurso de los comerciantes. Sin ostento alguno, advierte

El empresario, quien se declara perseguido por los negros de la cuerda de Pertuz, se resiste a abandonar su morada, allá en Sapzurro, y no descarta la posibilidad de que las autoridades del ministerio del interior intervengan, antes que haya una tragedia racial en Capurganà. La convivencia y la tolerancia deben regresar para generar mayor empleo y los niños tengan un mejor futuro.

Invita a que se pacte la paz en una mesa. Paz que se ha perdido en la población, subraya este hombre que alerta temer por su vida.

Claudia Inés Montoya Toro, directora ejecutiva de la Asociación de Prestadores de Servicios Turísticos de Naturaleza, Apreservar-Darien Caribe.

Claudia  Montoya Toro/ foto, CalidadSànchez

Claudia Montoya Toro/ foto, CalidadSànchez

“Hace pocos días el alcalde de Acandì nos invitó a lideres de la población, a una reunión en Titumate para hablar de la interconexión eléctrica. Y el grupito de Emigdio no me dejó subir a la lancha porque esa, segùn ellos, era la lancha de los negros. Me gritaron que nosotros los blancos èramos unos hijueputas, que cogiéramos su lancha por aparte, que venimos a colonizarlos y que nos queremos apoderar del territorio, al que ellos lo llaman territorio negro.

Ellos se oponen a todo proyecto que venga de afuera. Hace poco paralizaron la construcción del colegio. Que nos van a sacar como sea. He sido amenazada de golpiza. Son 17 años de trabajo por los niños, niñas y la gente en general en esta tierra que me acogió. Denunciamos y la inspectora ni la policía hacen nada”.

Beatriz Helena Arias Barco, abogada y empresaria hotelera

“La única empresaria hotelera que se quedó luego de la toma guerrillera hace 17, fui yo. Los demás cerraron.

Aquí en Capurganà se empezó hablar de negros y blancos desde el 2002. Todos manteníamos una grata convivencia hasta que llegaron Goar Gutiérrez y Emigdio Pertuz.

Estos dos señores, con discursos groseros y retadores empezaron a hablar de negritudes y de minorías. Nos declararon personas no gratas.

Beatrìz Helena Arias/ foto, CalidadSànchez

Beatrìz Helena Arias/ foto, CalidadSànchez

Desde entonces, se han dedicado a torpedear todo proceso de convivencia y de desarrollo para la comunidad en donde los hoteleros hacemos presencia.

Pero la gente no es tonta, saben que son ellos cuatro solamente los que se han apoderado del aeropuerto, de los arriendos de los locales y de la antena de Claro que administra la Junta de Acción Comunal que preside Raúl Peña, primo de Emigdio Pertuz.

Nosotros los hoteleros pagamos impuestos, generamos desarrollo, empleo y participamos, cuando nos lo permiten, de los planes y proyectos para Capurganà.

La mayoría de los Negros y Afros no están de acuerdo con ellos, pero les da miedo hablar y denunciarlos”

Clara Mónica Llano, propietaria y administradora hotelera

“Mi papá compró finca hace 40 años. Y desde que llegó el señor Emigdio Pertuz dijo que nos iba a quitar la tierra, amparado en la ley 70.

El Incoder nos excluyó de los terrenos de propiedad colectiva de comunidades negras, sin embargo él, Emigdio, insiste en desterrarme

Mònica Llano, exhibe las escrituras de los terrenos de su propiedad/ foto, CalidadSànchez

Mònica Llano, exhibe las escrituras y planos de los terrenos de su propiedad/ foto, CalidadSànchez

Me han cortado los árboles de la finca, me invadieron los terrenos, me arrasaron la cerca y, la inspectora, Verlides Berrio, se hace la de la vista gorda a pesar de mis denuncias

Ni la policía ni Codechocò resuelven mi situación cada vez más insostenible. Lo mismo que la inspectora. Nunca tienen tiempo. Emigdio viaja con la plata del gobierno y usa sus influencias para acosarnos. La ley no existe para nosotros los hoteleros. Y como son negros, nadie les dice nada”

Darwin García Pérez, Concejal electo de Capurganà y líder deportivo.

“Ellos son unos supuestos líderes negros que se expresan con un lenguaje amenazante y aterrador contra los hoteleros y funcionarios que quieran desarrollar alguna iniciativa o proyecto para el pueblo. La población Afro en Capurganà es el 70 %, pero esas cifras no habilitan a mis paisanos para que sean excluyentes con los otros grupos étnicos.

Y no es la población Afro la que ataca a los blancos. Son una minoría que no representan a todos los negros de Capurganà.

Edwin García, Concejal electo de Acandì/ foto, CalidadSànchez

Darwin García, Concejal electo de Acandì/ foto, CalidadSànchez

Yo soy Afro, mi mujer es blanca, mi papá adoptivo es un blanco. Las compañeras y esposas de algunos de esos líderes que maltratan a los hoteleros, son blancas. Entonces porqué discriminan. Ellos ya no tienen credibilidad. Y ese Consejo Comunitario hay que renovarlo. En mi periodo como Concejal voy a proponer una mesa de diálogo para acabar con esas prácticas racistas y xenofóbicas.

Nelson Ballesteros, exconcejal,

“Antes de la ley 70 vivíamos en armonía. La están utilizando para crearle conflicto a los paisas. Los negros y los blancos no podemos caminar las calles cada uno por su lado. Juntos nos necesitamos.

Quieren es dividir al pueblo para saquear los recursos naturales, acabar con el bosque, explotar la madera. Y arrasar con retroexcavadoras para enriquecerse. Son unos negros deshonestos en perjuicio del otro negro

Nèlson Ballesteros/foto, CalidadSànchez

Nèlson Ballesteros/foto, CalidadSànchez

Ojalá la Dirección de Etnias del ministerio del interior no lo vaya a lamentar sino atiende rápido este situación de racismo y discriminación. La consulta previa no puede convertirse en una excusa o impedimento para que estos líderes se embolsillen una plata.

Yo pertenezco a Cocomanorte y me apena ante mi comunidad lo que está pasando con sus dirigentes. Nos califican de corruptos y bandidos. A cambio de estar atacando a los hoteleros que son los que generan empleo, hay que preguntarle al presidente de la Junta de Acción Comunal, Raùl Peña, donde están las millonarias sumas de dinero que recauda por concepto de tasa aeroportuaria, la antena de Comcel y los arriendos de los locales. La gente no es tonta y sabe quiénes son los corruptos. Por eso ya no les creen.

Estoy de acuerdo con que se instale la mesa de la paz en Capurganà”.

Camila Castro, nativa.

“Vivo en Sapzurro. Ellos quieren apoderarse de los terrenos nuestros que por escritura nos pertenece hace 40 años. Ellos vendieron y ahora quieren recuperar lo que traspasaron a cambio de dinero. La ley 70 no dice que los negros venden y luego hay que despojar al comprador.

Camila Castro, con documentos notariales intenta que las autoridades la protejan en Capurganà/foto, CalidadSànchez

Camila Castro, con documentos notariales intenta que las autoridades la protejan en Sapzurro/foto, CalidadSànchez

Me cortaron los arboles de quince años. Las famosas negritudes se quieren quedar con mis tierras en Sapzurro. He pagado mis impuestos.

Los turistas se aburren con esos equipos de sonido. En la Oficina de Instrumentos Pùblicos de Quibdò tengo registrado mi predio desde hace mas de treinta años. sin embargo, ellos, los de las negritudes me injurian y me amenazan. La gente tiene miedo en Sapzurro. Una bomba de gasolina en la bahía està dañando los corales. Codechocò què hace con el recaudo y donde esta la autoridad?”

Emigdio Pertuz Buendía, abogado y representante legal de Cocomanorte

Emigdio Pertuz Buendía, es una autoridad Nacional afro y miembro de la mesa minera del Chocó, que se ha ganado el reconocimiento por sus acciones étnicas defensoriales en temas de territorio. Hoy es un alto directivo de la Cumbre Agraria.

Por sus magistrales intervenciones en los escenarios que convoca el gobierno nacional para solucionar temas relacionados con proyectos y programas que impacten a las comunidades negras, su nombre es irremplazable a la hora de concertar y tomar decisiones

Sus a veces picantes pronunciamientos ha tocado cayos en las altas esferas del poder, a terratenientes y a grupos por fuera de la ley, lo que le significó vestir un chaleco antibalas y acompañarse de un escolta. Protección permanente que es pagada por el gobierno nacional.

Su sapiencia sobre la ley 70, códigos, pronunciamientos internacionales de Derechos Humanos y las letras de la legislación afrocolombiana, lo presentan como un consejero de excepción.

Pertuz Buendía, goza de la simpatía de la mayoría de la población Afro en Colombia. No tanto en Capurganà, su terruño que sirve de aposento y descanso cuando luego de extenuantes viajes en avión y largas jornadas de las casi 100 asambleas a la que asiste en el año. Heredò de su padre numerosas hectáreas de tierra en esa localidad

Emigdio Pertùz/foto, CalidadSànchez

Emigdio Pertùz/foto, CalidadSànchez

Ha sido reelegido en la presente vigencia como representante legal del Consejo Comunitario. Cocomanorte, cargo que le da voz y voto en las decisiones que el gobierno nacional toma en esta zona, en materia de infraestructura, ambiental u otro proyecto.

Como delegado al espacio nacional de consulta previa, ha librado intensos y acalorados enfrentamientos con el gobierno nacional.

La fiscalía, un alto en el camino

Sin embargo, el más grande tropiezo personal y profesional de Emigdio Pertùz, lo acaba de padecer el pasado primero de diciembre, cuando miembros del CTI le leyeron en los pasillos del hotel Monserrate de Bogotá, la orden de captura en su contra que profiriera la fiscalía 23 ambiental por los delitos de concierto para delinquir, daño ambiental y explotación de yacimientos mineros.

Su detención y la de 12 afrodescendientes más, indiciados por delitos relacionados con la minería ilegal y en su mayoría habitantes de Acandì, causò el revuelo y opiniones diversas sobre su aprehensión. Piedad Córdoba, Iván Cepeda y otros personajes de la vida política y sindical pidieron su inmediata liberación. Clamor al que se unieron algunas organizaciones de comunidades negras

Luego de dos días de juicio en las instalaciones de Paloquemao, Emigdio Pertuz, fue imputado por el delito de daño ambiental. No se allanó a los cargos y quedó en libertad luego de firmar un acta de compromiso ante la juez 23 de garantías. Su proceso sigue su curso.

Lo contactamos para que respondiera sobre los fuertes señalamientos que le hicieran los hoteleros y comerciantes de Capurganà y la de críticas sobre su actuar de un grueso de sus paisanos.

De entrada justifica su actuar en contra del gremio hotelero, diciendo que los hoteleros vienen poseídos por el centralismo del poder. Ellos, recalca, creen que aquí no hay una autoridad étnica. Y se olvidan que cualquier programa o proyecto se le debe consultar al Consejo Comunitario.

Se remite al pasado para recordar que poco antes de la ley 70, los “paisas”, es decir los antioqueños, hacían los que les venía en gana, no consultaban, no pedían permiso para nada y le prohibían a los habitantes escuchar su música con alto volumen. La época de la esclavitud desapareció hace 500 años, recuerda

Señala que fue Goar Gutiérrez, un ingeniero ambiental afro, quien “nos abrió los ojos sobre nuestros derechos”. La ley 70 o ley de las negritudes se creo fue para proteger a los negros de la invasión colonial y del destierro como en la época de la esclavitud. Eso, es cosa del pasado.

Y es allí, enfatiza Pertuz Buendía, donde a los hoteleros no les gusta. Ellos creen que hablar de ley 70 es hablar de racismo y, están totalmente equivocados.

Yo si quisiera saber de donde vienen las amenazas de muerte en contra mía, cuando defiendo al pueblo negro de Acandì, alerta el miembro de la Cumbre Agraria.

Aquí a Capurganà puede venir a vivir quien quiera y de donde venga, pero, siempre y cuando respete la cultura del pueblo afro de Capurganà y acaten el mandato del Consejo Comunitario. Son ellos, algunos hoteleros, quienes quieren borrar física y políticamente a los dirigentes del Consejo Comunitario, acota el espigado dirigente.

El toma y dame con Norman Echavarría

Y frente al fuerte señalamiento que le hiciera el empresario Norman Echavarría Letter, en el sentido que: “los males del país, fueron en su momento la guerrilla, los paramilitares y ahora Emigdio Pertuz”, la voz lider de Cocomaseco, sonríe-. Y mira el fondo de las confortables instalaciones del modernísimo hotel Pinorroa, de los únicos hospedajes de propiedad de una persona de la etnia afro.

Toma aire y empieza por decir que poco antes de reconocerse como negro, Norman Echavarría, era su gran amigo, con quien compartieron y jalonaron varias iniciativas para Capurganà.

No obstante, endurece su defensa, recuerda que tan pronto se convenció que sus genes y costumbres venían de África y conoció de los mal pensantes objetivos esclavizadores de los antioqueños radicados en su pueblo, se apartó del señor Echavarría Letter.

Y el tiempo, dice haberle dado la razón. Lo acusa de haber promovido el consumo de marihuana en Capurganà y otras costumbres inmorales dentro de la juventud, prevalido de ser un hombre adinerado. Quiso imponer la cultura paisa a un pueblo que siempre se ha reconocido como negro y que carecía de mañas propias de los grupos de alto riesgo. Es un hombre con una permanente crisis existencial, dijo

Y uno a uno fue respondiendo a los ataques. “Lo que pasa es que a los paisas como Claudia Mejía, Beatriz Helena Arias y muchos más, no les gusta que nosotros los negros escuchemos la música con alto volumen, que hablemos duro, que andemos sin camisa por nuestro pueblo, que juguemos cartas y dominó en la calle”, anota Pertuz Buendía.

Valdría la pena que le rindieran cuentas al pueblo sobre el destino de sus excedentes de capital, a donde van a parar las ganancias que les genera sus hoteles en territorio negro, a cuánto ascienden los sueldos irrisorios que le pagan a los negros y negras que trabajan en sus hoteles

Y cuando se le preguntó por qué quieren, desde el Consejo Comunitario, que él representa, despojar de tierras a algunos hoteleros, informa que no es su culpa que los compradores de terrenos lo hayan hecho dentro de la propiedad colectiva que protege la ley 70. Es decir, explica, no consultaron a las entidades como el Incoder para proceder a la compra de tìtulos. El Consejo Comunitario realizò una campaña de socializaciòn y se apresuraron a realizar negocios con los nativos. Compraron tierras protegidas y reservadas para las comunidades y, ahora no tienen como demostrar ante la ley que pertenecen a la titulación individual.

El AfroBogotano conoció que por lo menos 20 compradores de lotes, oriundos de Bogotá y Medellín, perdieron su dinero porque la oficina de Instrumentos Públicos de Quibdó no les realizó el proceso de escritura, ante la prohibición de adelantar cualquier negociación en terrenos reservados para las comunidades negras.

En Acandì hay 1776 títulos individuales que se le puede vender a cualquier colombiano

En Capurganà, destino turístico por excelencia del Chocó, no se puede hacer transacciones de venta de lotes a los extranjeros, por estar ubicados en zona de frontera.

Cuando supo que Mónica Llanos, otra administradora de hotel, denunció que ha sido ultrajada, robada, perseguida y discriminada por los líderes del Consejo Comunitario, Cocomanorte, Emigdio Pertuz, reconoce que su padre le vendió a Juan llanos, padre de Mónica, 51 hectáreas que colindan con las de la familia Pertuz Buendía. Pero, le riposta acusándola de haberse adueñado de forma fraudulenta de 200 hectáreas pertenecientes al territorio colectivo.

Por ello es que ella, apunta Pertuz, se siente falsamente desposeída porque esas tierras no le pertenecen. Son de propiedad colectiva y los habitantes han entrado a tomar posesión como dice la ley.

Entre tanto le recomienda al concejal electo por Capurganà, Darwin García, que asista con juicio y disciplina a las reuniones para que aporte y discuta la problemática y posibles soluciones para el pueblo, y que cada hotelero trabaje con 10 campesinos y le compre sus productos, además de remunerarlo con justicia, recalca

Pese a su duro carácter, a veces conciliador, Pertùz Buendìa, coincide con varios de sus críticos en el sentido que hay que sentarse a dialogar y concertar de manera diferenciada las propuestas que beneficien a la comunidad.

“Nosotros no somos racistas, y si el gobierno no atiende esta y otras problemáticas, la violencia se va a incrementar en Capurganà, ” sentenció

Abel Padilla Pertuz, secretario del Consejo Comunitario de la Zona Norte de Acandì, Cocomanorte.

“Como Abel Padilla y persona comprometida con el desarrollo del pueblo negro en Colombia, he sido una de las pocas personas de esta comunidad que les he abierto las puertas a muchos jóvenes de Capurganà, Acandì, Sapzurro y la región del Darién en el tema Educación superior.

Hoy tenemos más de 48 jóvenes beneficiarios del fondo especial de créditos educativos de comunidades negras (fececn), del fondo de víctimas del conflicto armado en Colombia y de los diferentes beneficios en el tema educación superior. Además por parte de la organización étnica territorial se ha venido entregando toda vez que sea solicitado por parte de nuestros jóvenes, el aval para el ingreso a la universidad, sin costo alguno.

Desde el año 2012 las becas para las comunidades negras de esta zona del departamento dejo de ser un mito gracias a un importante compromiso y una buena gestión de nuestra parte”

El alcalde de Acandì, Gabriel Olivares, señalò que esas diferencias sociales no benefician a la comunidad que vive del turismo. Es un mal ejemplo para los niños y ahuyenta a los inversionistas.

Quisimos hablar con el cura párroco de Acandì y no se encontraba en la localidad y, al cierre de esta edición, el ministerio del interior aún no se había pronunciado al respecto.

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LEY 70 DE 1.993

Reconocimiento del derecho a la propiedad colectiva.

ARTICULO 4. El Estado adjudicará a las comunidades negras de que trata esta ley la propiedad colectiva sobre las áreas que, de conformidad con las definiciones contenidas en el artículo segundo, comprenden las tierras baldías de las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico y aquellas ubicadas en las áreas de que trata el inciso segundo del artículo 1o. de la presente ley que vienen ocupando de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción.

Los terrenos respecto de los cuales se determine el derecho a la propiedad colectiva se denominarán para todos los efectos legales “Tierras de las Comunidades Negras”.

ARTICULO 5. Para recibir en propiedad colectiva las tierras adjudicables, cada comunidad formará un Consejo Comunitario como forma de administración interna, cuyos requisitos determinará el reglamento que expida el Gobierno Nacional.

Además de las que prevea el reglamento, son funciones de los Consejos Comunitarios: delimitar y asignar áreas al interior de las tierras adjudicadas; velar por la conservación y protección de los derechos de la propiedad colectiva, la preservación de la identidad cultural, el aprovechamiento y la conservación de los recursos naturales; escoger al representante legal de la respectiva comunidad en cuanto persona jurídica, y hacer de amigables componedores en los conflictos internos factibles de conciliación.

Niños de Capurganà/foto,CalidadSànchez

Niños de Capurganà/foto,CalidadSànchez

ARTICULO TRANSITORIO 55. Dentro de los dos años siguientes a la entrada en vigencia de la presente Constitución, el Congreso expedirá, previo estudio por parte de una comisión especial que el Gobierno creará para tal efecto, una ley que les reconozca a las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico, de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción, el derecho a la propiedad colectiva sobre las áreas que habrá de demarcar la misma ley.
En la comisión especial de que trata el inciso anterior tendrán participación en cada caso representantes elegidos por las comunidades involucradas.
La propiedad así reconocida sólo será enajenable en los términos que señale la ley.
La misma ley establecerá mecanismos para la protección de la identidad cultural y los derechos de estas comunidades, y para el fomento de su desarrollo económico y social

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