Indígena arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, teje una mochila con el símbolo artesanal. Foto/ Artesanías de Colombia.

Desde el Oriente hasta el Pacífico hay cientos de kilómetros que los hacen entretenidos recorrerlos, gracias a la variedad de su naturaleza, los aromas y colores de sus ríos y montañas, y a la riqueza de sus expresiones culturales que se manifiestan en los grupos poblacionales que la hacen visible con sus atuendos, comidas y sus productos artesanales.

Por Antonio Sánchez/ Fotoperiodista.

Para comprender las vivencias de los artesanos de Colombia, y servir de cómplice para que su trabajo manual lleno de sabiduría y destreza tome vuelo comercial y mayores alturas, El AfroBogotano habló con Claudia Marcela Peña, una Profesional en Mercadeo, experta en comercialización de productos turísticos y asesora en planeación y diseño de proyectos de emprendimiento cultural.

Claudia Marcela Peña/ foto de cortesía.

Esta joven y pilosa Bogotana, mercadóloga de la universidad Jorge Tadeo Lozano, se adentró en las mieles de las culturas indígenas y afros para descubrir la pasión y el espíritu que impulsa a estas comunidades hacia el crecimiento de su economía y a la salvaguardia de sus ancestros.

Para Claudia Marcela, no hubo quien la detuviera en su empeño por leer, preguntar y sospechar de la riqueza de estas gentes que día y noche, entre tejido, alfiler y puntada, se manifiestan con sus obras artesanales con sabor a país.

Su investigación, esta vez la introdujo en la rupestre y mágica Sierra Nevada de Santa Marta, para decirse y decirle a los Colombianos, que: aunque todos en el pueblo Arhuaco saben tejer mochilas, son las mujeres las que representan el origen del universo en sus mochilas. Con dos hilos de lana de oveja, simbolizan el pensamiento del hombre y la mujer, lo negativo y lo positivo, y le otorgan energía y espíritu a cada creación.

Claudia Marcela Peña, en su afán por despertar el amor por las costumbres y genialidades de los cultores de la Sierra, bendito y paradisiaco lugar, nos sigue contando que: “Para comercializar sus mochilas desde el macizo montañoso de la Sierra Nevada de Santa Marta, al norte de Colombia, estas mujeres crearon Kunsamu ‘el origen de todo’ en lengua Arhuaca, un emprendimiento que hoy cuenta con 35 mujeres artesanas que han logrado llegar a ferias nacionales y a países como Alemania, Guatemala, Estados Unidos y España con sus tejidos.

Con el apoyo de Artesanías de Colombia y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, estos emprendimientos sostenibles de los artesanos indígenas, afro y gitanos del país han sido impulsados durante cinco años. Con un convenio por COP 2.885 millones que se ejecuta a través del Programa de Fortalecimiento a Grupos Étnicos, los emprendimientos indígenas que resaltan el valor de las artesanías, tienen asesoría y un acompañamiento del Gobierno para convertirse en negocios sostenibles.

Si atravesamos el Caribe y nos dejamos sorprender por las montañas Andinas y sus gentes, el orgullo patrio se alza hasta el cerro de Monserrate.

En 2016 comenzamos a trabajar para poderle cumplir a las mujeres artesanas. Logramos que Artesanías de Colombia y el Ministerio de Comercio nos visitaran para incluirnos en la iniciativa”, dice Judith Torres, líder del pueblo Arhuaco en el departamento del Magdalena, que hace parte de Asoarhuaco, una asociación de autoridades indígenas en los departamentos de Magdalena y Guajira que se creó en 2015 para poder comercializar los productos de los resguardos como cacao, panela, café y por supuesto artesanías.

En los cuatro años de vida de este proyecto, se han beneficiado 99 procesos productivos con 3.996 artesanos de 38 grupos étnicos, los cuales han sumado COP 3.644 millones en ingresos directos por la venta de sus artesanías.

El propósito de la iniciativa es el fortalecimiento de estos grupos en temas de innovación, de producción, desarrollo humano y emprendimiento. Obviamente también con un propósito de llevar a estos artesanos a que puedan tener ventas directas de sus productos en diferentes mercados.

“Este proceso ha sido muy bueno para ellos porque han tenido una orientación para mejorar y tecnificar la línea de producción de los productos con respecto a lo que pide el cliente y allí poderlos exportar a otros países.

En 2019, se atenderán a 42 agrupaciones de 20 departamentos, de los cuales 38 son indígenas y cuatro afrocolombianas. Además, el programa tendrá un énfasis en el sector moda, dado que gran parte de las comunidades artesanales de Colombia tienen vocación textil.

Esas alianzas productivas entre diseñadores y comunidades han permitido la promoción de los productos típicos de Colombia, mejorando la productividad de dichos negocios tradicionales en un 34% y logrando establecer 2.230 citas de negocios.

Nuestra invitada a este paseo por las entrañas de la cultura de dos pueblos indígenas, ha sido gerente comercial de varias empresas del país y asesorado comercialmente a empresas reconocidas a nivel Nacional como Productos Vicky en Bucaramanga (una de las fabricas más grandes a nivel nacional de snacks)

Pronalci (empresa tabalaquera de Colombia, la cual el 90% de sus productos los exporta a Estados Unidos y Gestoagro, factoría que importa productos alimenticios para animales.

Tejeduría del sur del país.

Mientras, Claudia Marcela, recuerda su paso como asesora comercial del fondo de pensiones Porvenir y analista de Mercadeo de la desaparecida Intercontinental de Aviación, nos deleita con las privacidades de otra de sus recopilaciones: la del pueblo indígena Pastos

“Anclado en el Nudo de los Andes, donde la imponente cordillera de Suramérica se ramifica en tres cadenas montañosas, se encuentra el pueblo indígena Pastos, cuyas tejedurías simbolizan el diálogo entre los ancestros y el presente.

En el proyecto Mutecypa (Mujeres Tejedoras de Cultura y Pensamiento Andino), madres cabezas de hogar, discapacitadas y de la tercera edad, hilan bufandas, mochilas y ruanas de colores.

“Uno de los impactos más grandes que tiene este emprendimiento es que podemos estar en grupo y socializar. Además de rescatar nuestros usos y costumbres, se ha disminuido la violencia basada en el género”, afirma Ramírez, quien es líder del resguardo Males.

Precisamente de los 3.996 artesanos beneficiados por el proyecto del Gobierno, el 74% son mujeres.

“El Gobierno nos ha ayudado con todo lo que tiene que ver con el diseño, el precio justo, las estadías y transportes, los materiales y también para constituirnos legalmente”.

Mutecypa tiene 18 años y desde 2017 es un participante en la alianza entre Artesanías de Colombia y el Ministerio de Comercio. “Nos hemos dado a conocer, hemos venido mejorado con cada evento al que nos invitan y en países como Estados Unidos y Japón ya nos han pedido mercancía”, afirma Ramírez.

Otras artesanías colombianas muy demandadas en el exterior son los sombreros con paja toquilla y los de cañaflecha, el trabajo en chaquiras de los emberas y de la etnia Kamsá en el Putumayo, y la metalistería de los pueblos gitanos.

“Hemos identificado muchos productos artesanales que preservan el lenguaje y la técnica ancestral, pero también con los que se pueden generar nuevas propuestas que se alinean con lo que está pidiendo el mercado de la moda actualmente. Por eso es que sabemos que el ADN de la creatividad, reside en el sector artesanal”, concluye Fríes.

Conocimos que esta especialista en Gerencia de Mercadeo de la Escuela de Administración de Negocios, EAN, y asesora del Partido Liberal, entre otros cargos y honores, tiene amplios conocimientos en apertura de mercados, investigación, atracción de clientes, fidelización de marca, con habilidades de negociación y cierre efectivos de negocios.

La pasión de Claudia Marcela, le han significado honores por hacer crecer las ventas en diferentes compañías con su capacidad y liderazgo comercial, destacándose y consiguiendo alcanzar los objetivos propuestos y hasta superarlos, mostrando su tenacidad y perseverancia profesional. Por tal motivo buscando también prestar un servicio a la comunidad ha puesto en practica sus conocimientos para incentivar a los grupos étnicos a comercializar de una manera mas efectiva y mas organizada los productos artesanales.

Dentro de su paneo cultural , Claudia Marcela , destacan a los Embera, indígenas del Choco, cuyas mujeres Katio tejen collares de colores vivos para mostrarle desde las selvas de su departamento al mundo, no solo, bellas figuras sino también parte de su cultura ancestral,. Ha sido tanto su empuje y dedicación que a través de un arduo trabajo de relaciones de emprendimiento logramos incursionar con su bisutería en Colombiatex, una de las ferias más importantes de América Latina. Su objetivo, además de tener un ingreso por estos productos y mantener en el tiempo, vivas las raíces de su cultura.

Fotos/Artesanías de Colombia/ Dinero.com/ Semana.com/ Manuel González.