Por Antonio Sánchez/ Fotoperiodista.

Será un centro de peregrinación y de encuentro  espiritual a donde los colombianos podrán rendir su devoción a Cristo y visitar esta localidad golpeada por la violencia. Se construira en Bojayá, localidad que resurge de sus heridas espirituales y físicas.

El prelado señaló que el Cristo negro de Bojayá, ya se encuentra recorriendo las parroquias de Quibdó, luego de su peregrinación en la ciudad de Villavicencio, lugar donde fue  bendecido por el Papa y  reconocido por las autoridades de la iglesia, un millón de feligreses y exhibido ante el mundo por los medios de comunicación.

En charla con la Voz del Chocó de RCN y el periódico El AfroBogotano,  dijo que  la figura del  Cristo Negro de Bojayá, sin pies, sin manos y aún con las manchas de sangre en su rostro,  tendrá su sagrario en esta población, ubicada sobre el río Atrato, en el departamento del Chocó. Su imagen simboliza el sufrimiento de Colombia y la esperanza para un pueblo caído y golpeado por la violencia.

El clérigo de los Quibdoseños, señaló en un resumen radial sobre la visita del Santo Padre, que la venida del obispo de Roma, significa la reivindicación de la fe y la esperanza en Cristo dentro de nuestros corazones. Sus llamados y preocupaciones para con la juventud y la niñez colombiana es una forma de mantener unida a la familia.

Sostuvo que la desatención del Estado va en contravía con las palabras del sacerdote mayor.  Un Estado que no se preocupa por las víctimas del alcoholismo, de la prostitución y de quienes han caído en la sociedad de consumo, y por ello “hoy es un país de la desigualdad” .  Sus soluciones deben convertirse en un programa de vida, remarcó.

 

Y sobre el flagelo de la corrupción que campea en algunas esferas de la sociedad y, en relación con la frase Papal : “ Tinieblas de la Inequidad Social”, recordó que Francisco abogó por esa desigualdad que hay en el país, que es la causante de muchos males sociales y de la violencia, subrayando que la corrupción hace más duro el caminar de las personas en la construcción de la paz y de la equidad. Monseñor adicionó a estas palabras, que muchos recursos han perdido su destinación social y se han quedado en las manos de particulares y en pequeños grupos. Para lo cual hizo un llamado para que entre todos los Chocoanos y el resto de los colombianos se construya una sociedad nueva.

El nuevo Santuario que se erigirá en Bojayá para enaltecer al Cristo Negro será posible gracias a la participación y apoyo del Centro Nacional de Memoria Histórica.

En El Santuario de San Pedro Claver. La participación de la comunidad afrocolombiana en los actos católicos con el Papa Francisco en Cartagena fue desbordante y fervorosa.  Los sacerdotes de la pastoral afrocolombiana Neil Alfonso Quejada, Jhon Milton Córdoba,  Esterlin Londoño, Emigdio Cuesta y Venancio  Muangui  estuvieron acompañados de seguidores de Cristo, voluntarios y misioneros de la Costa Pacífica y Caribe.

“Al Papa Francisco se recibió con mucha esperanza y ansiedad. Su mensaje es incluyente y su animación a dar el primer paso hacia el encuentro con el otro y me conmovieron sus palabras relacionadas con San Pedro Claver:  Claver: hablar no con la lengua sino con las manos y la acción. Debemos ser  esclavos de la paz para siempre” padre Esterlin Londoño.

Los miembros de la Pastoral le entregaron una carta al sumo pontífice, cuyas letras y mensajes van desde agradecer el apostolado que en el mundo viene realizando el Pastor Francisco. ” Motivados a dar ese Primer Paso hacia la reconciliación y reparación histórica con los pueblos afroamericanos, como reconoció el Papa Juan Pablo II en su visita a Senegal: de todos es conocido la grávisima injusticia cometida contra aquellas poblaciones negras del continente Africano. que fueron arrancadas con violencia de sus tierras, de sus culturas y de sus tradiciones y traídos como esclavos a América…

…La Iglesia católica de estas tierras benditas de Colombia y de las Américas, desea vivir el Reino de Dios con obispos de rostro propio afro comprometidos con su pueblo, sabiendo que: ” nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón. Anhelamos poder pasar de siervos beneficiarios, a ser servidores que encuentren en las estructuras de nuestra iglesia un renovado espíritu de respeto y promoción de la espiritualidad de nuestra cultura, dicen los apartes de misiva entregada al Papa Francisco.

En el Santuario de San Pedro Claver, el Santo Padre, saludó y bendijo al pueblo Afro de Colombia a través de adeptos católicos, sacerdotes y misioneros desplazados a Cartagena desde las Diócesis de Apartadó, Istmina-Tadó, Quibdó y representantes de las iglesias de Guapi, Montería, Tumaco, Palenque y Buenaventura, Barranquilla, La Guajira y a otros grupos de la geografía Afrocolombiana, Raizal y Palenquera