Así lo definió uno de sus más avanzados discípulos que lo acompañó en varios proyectos periodísticos y admirador de su repentismo y conocimiento en varias áreas del saber

A su recordado testimonio se unieron el de cientos de amigos y sus familiares que acompañaron el féretro impulsado sobre fino carruaje y seis escoltas civiles finamente vestidos de lino azul. El azul del partido conservador, por el que también dio gran parte de su vida el comunicador

Por entre eucaliptos y cerezos el despojo mortal abandonó la sala cinco del parque cementerio.

Una tarde casi gris que marcaba la hora cuatro y el día 29 de mayo

El ritual funerario y sus dolientes caminaron durante diez minutos para adentrarse a la capilla Asunción, una obra arquitectónica triangular y piramidal en concreto blanco, premio nacional e internacional y diseñada por  el arquitecto mundialmente conocido, Laureano Forero.

Un monumento acorde a las delicadas maneras de vestir del periodista. Siempre se le vio impecable. Así mismo escribía.

Entre tanto, sus nietos, su esposa Teresita Cañadas de Díaz , sus hijos Ingrid, John, Jorge, Carlos Vicente y Gonzalo y demás familiares, acompasaban entre sollozos y resignación el desfile mortuorio.

El AfroBogotano, hace parte de esta familia periodística heredada del líder político y deportivo.

Sus excepcionales y polifacéticas virtudes lo ubicaron como el adalid del periodismo Chocoano. La admiración hacia él era colectiva

Nunca tuvo que asistir a una facultad de comunicación para saber de periodismo. Resolvía sus dudas con la lectura y mantuvo la mayor audiencia en la radio regional durante décadas.

La sapiencia de éste hombre de ceniza cabellera y destaque varonil fue la enseñanza para varios locutores, hoy en las lides periodísticas

Fue secretario general de la gobernación el Chocò sin poseer un título universitario. Un cuasi bachiller. Esa era su grandeza

Compartimos en lo profundo el dolor que originó su partida.

Y en uno de sus últimos homenajes, este cronista recogió algunos testimonios  de sus acompañantes a las honras de luto, dolor y resignación

Voces venidas de diferentes ciudades del país que hablaron de Carlos Díaz:  el político, el deportivo, el ciudadano, el humorista, el locutor, el consultor, el autodidacta, el amigo, el padre, el esposo, el irreverente, el funcionario público, el contradictor, el frentero, el solidario y el más Chocoanista

La última morada de sus cenizas será el río Atrato. Fue la  voluntad en vida que el maestro Carlos “el mono” Díaz, le confesó a su inseparable y distinguida esposa, Teresita Cañadas de Díaz. Quien le abrazó en desmayo poco antes de abrirse la puerta del recinto crematorio.

Hasta sus ùltimos días, el periodista se comuniciò por las redes sociales con sus lectores Imagen/Qhubo Radio

Hasta sus ùltimos días, el periodista se comuniciò por las redes sociales con sus lectores
Imagen/QRadio

Así lo despidieron sus amigos

Rafael Ramírez, abogado

“Junto con Alberto Zúñiga fue uno de los dirigentes pioneros del deporte en el Chocò. Deja una herencia importante en sus hijos”

Carmen Piñeros, docente.

“Era un gran amigo, excelente persona, es una perdida grande para el periodismo. Yo vivía enterada de todo lo que acontecía en mi tierra gracias a él”

Horacio Ledesma, docente.

“Me deja una imagen extraordinaria como amigo y funcionario público. Era un hombre cordial, atento y sufría cuando se le maltrataba al Chocò”

Libardo Rentería, abogado

“Carlos Díaz fue una persona de un amor muy alto por el Chocò, serio en sus apuntes. De mucha amplitud ideológica. Cumplió con su misión de despertar inquietudes y buscar soluciones. Lamentamos su partida”

Fernando González, arquitecto

Nos deja demasiadas enseñanzas. El periodismo del Chocò sufre un gran vacío. Tenía una facultad analítica y de buen humor tanto en prensa escrita como en la radio

Para mi fue un apoyo invaluable cuando escribí sobre Patrimonio de Quibdó. En su periódico Pirámide 9 y en su programa radial Mesa Revuelta, recibí siempre su apoyo informando de las bondades del proyecto de Plan la Yesca.

El mejor homenaje a su memoria es recuperar su legado

Cesar Palacios,  técnico aéreo

Se perdió un gran hombre que tenía mucha historia. Una persona buena gente, un gran líder. Paz en su tumba

Jorge Salcedo, comerciante

“Es una perdida irreparable. Fue un gran periodista, buen crítico. No tendremos una persona como el Mono Díaz”

Rubén Arce, contador

“Es un vacío muy grande, jugó un papel a nivel regional y nacional en el periodismo. Hasta sus últimos días y en medio de su enfermedad,  pidió la liberación de los secuestrados del Chocò”

Luis Martínez, docente

“Era un enamorado del Chocò, fue uno de los creadores de los juegos del Litoral Pacífico”

John Jairo Perea, comerciante

“Un Hecho muy triste. Nosotros compartíamos la sala de diálisis. Hablábamos en la sala cada tres días. Me contaba de sus preocupaciones por el Chocò.  Estoy consternado”

Reynaldo Alirio Guerrero, docente

“Es una perdida bastante significativa. Era un hombre emprendedor, inquieto y con un gran sentido de amor patrio por el Chocò”

Carlos Arturo Córdoba Buenaños, periodista

“Yo fui uno de sus primeros discípulos en el periodismo. Me abrió las puertas para que yo me hiciera periodista. Me mandaba el periódico El Manduco a Medellín para que lo distribuyera. Nos va a hacer mucha falta”.

María Yaneth Roa, contadora

“Recuerdo el Cd que nos regaló de las Monerias. Fue un líder importante para el Chocò”

María Luisa Córdoba, comerciante

“Me deja unas imágenes muy gratas. Era uno de mis consejeros, muy amigo. Estoy muy triste”

Tirso Cuesta, docente

“En su momento una persona muy amigable, pionero del periodismo. Vine a acompañarlo con todo cariño y solo espero que uno de sus hijos lo puedan emular”

Vicente Cuesta, docente

“Para mí El Mono era una persona muy capaz, inteligente, querido y solidario. En el medio periodístico, fue el mejor”

Rómulo Moreno, comerciante

“Las batallas a favor del partido conservador fue uno de los momentos que más recuerdo de Carlos Díaz Carrasco. Era un patricio sin par. Buenas historias nos deja al lado de Jeremías Blandón y de Manuel Mosquera Garcés”.

Efrén Pino, docente

“Un periodista de esta talla nos convoca a despedirlo con honores. Una gran perdida”

Nazli Blandón Mercado, docente

“Crecí admirando al Chocò gracias a los comentarios del Mono Díaz. Tenía un sentido crítico y patriótico por su tierra”

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Carlos Arturo Córdoba, abogado

“El fue mi compadre, el padrino de uno de mis hijos. Viajé desde Quibdó a acompañarlo en su último trance. Hablar del Mono es hablar del buen periodismo, del buen Chocoano, de principios acrisolados. Eso hace que lo recuerde como una persona digna”

Sofía Palacios

“El Mono era buen amigo mío, muy querido, era espectacular. Lamento su partida”

Ingrid Díaz Cañadas, hija.

“Como él no vuelve a nacer otro. Inigualable”

Nayibe Fernández, consultora

“Era un hombre querido por el pueblo. Sincero en su amistad”.

Adelaida Quejada, ama de casa

“Como el Mono, no habrà reemplazo. Un gran amigo y vecino”

Yenfa Arcos, ama de casa

“Fue un gran vecino, gran amigo. Dios lo tenga en su santo reino”

Jose Daniel Perea, ingeniero civil

“Pasaran más de cien años para que en el Chocò surja una persona con esas calidades. Con esa acumulación de conocimiento que adquirió durante toda su vida

Diana Milena Zapata, comerciante

“Me produce un sentimiento de tristeza porque van a faltar sus apuntes, dejò luces para guiarnos. Es una irremediable perdida”

Gabriela Cañadas, ama de casa

“Es un hombre maravilloso”

Carmen María Uribe, ama de casa

“Recuerdo al Mono de mi juventud, éramos amigos de baile y nos desconectamos. Y ahora veo que la gente lo quiso mucho”

Claudia Gallego, comerciante

“Me deja una gran imagen. Un hombre que amó mucho al Chocò y hasta dio parte de su vida por el departamento”

Alina castro, comerciante

“Lo recuerdo como un hombre con un criterio altísimo. Frentero, como deben ser los periodistas. No lo tenía miedo a nadie”.

John Lemos, docente

“Era mi vecino en el barrio Niño Jesús, un periodista de los buenos, conservador de verdad, buen padre. Excelente amigo. El destino y la voluntad del señor se lo llevaron. Paz en su tumba”

Gladis Córdoba, ama de casa

“Fue una persona muy reconocida por el departamento del Chocò. Me gustaba escuchar los Cinco Minutos con el Mono. Un gran político y buena persona”

Jaime Sarria, abogado

“Fue la amistad el mejor tesoro que me brindó el Mono Díaz.

Antun Efrén Mosquera, periodista

“Los que tuvimos el honor de trabajar al lado de èl lo recordamos con mucho cariño. Aprendí periodismo con él,  y sacaba empresas imposibles de la bancarrota. Era un creativo”

Mariano Moreno, comerciante

“Tuve la fortuna de trabajar con èl en el gobierno del gobernador Antonio Maya Copete y recibí muchas enseñanzas. Compartimos anécdotas y luchas por el bien del Chocò”.

Carlos Castillo, comerciante

“Yo sufrí los manducazos en sus comentarios picantes, pero siempre supe que lo hacía por su oficio. El Mono fue consejero de muchos periodistas, en los que me incluyo ahora que estoy empezando a escribir. Su gran amor al departamento del Chocò lo sentía minuto a minuto. Es una pérdida irreparable igual a la que sentimos cuando se murió el padre Efraín Gaitán. El seguirá presente a través de sus  hijos y alumnos”

José E. Mosquera, periodista

Mono fue uno de los grandes periodistas del Chocò en el siglo 20, un referente con una capacidad de análisis agudo. Pasaran años para relevarlo

Enrique Valencia, abogado

“Lo más destacado del Mono es su chispa, una inteligencia impresionante. Solucionaba al instante cualquier tropiezo. Polémico y de humor fino. De un carácter especial y como ser humano una persona especial”

Jorge Carrillo

“Un gran hombre preocupado por el Chocò. Esa fue su meta, defender los intereses de su departamento”.

Lucy Hurtado, ama de casa

“Una persona allegada a la casa. Muy querida. Nos da mucha tristeza su partida. Ya está descansando ante esa enfermedad tan difícil de sortear de sortear”.

Bernardo Guerra, congresista

“Mi relación con el  Mono Díaz,  fue a través de su hijo John y creo que lo supe interpretar su crítica y defensa del erario pùblico. Que esa herencia siga perdurando en su familia”.

 Luis Enrique Rojas, docente

“Mono Díaz fue una persona especial en Quibdó.  Vinieron gente de Bogotá, de Cali y de Quibdó por la importancia de su figura. Se comportó como un gran ciudadano y un destacado periodista”

Gonzalo Mejía Díaz, primo hermano

“Era un gran hermano, pariente y periodista ejemplar. Le decía la verdad en la cara a todo el mundo”

Francisco Moncada, abogado

“El Mono me marcó porque era de esos amigos que no se consiguen tan fácil. Yo le copie parte de sus virtudes como escritor y locutor”.

Edgardo Trujillo, comerciante

“Perdí un hermano. Perdí un hermano, con eso le digo todo”

Carlos Mario Olarte, comerciante

“Dejado un buen legado el maestro del periodismo. Deja buenos hijos, todos muy profesionales. Tipo ejemplar que la gente debe emular. Se entregó al periodismo hasta el último minuto de su vida”

Leoncio Ferrer, ingeniero

“Fuimos muy buenos amigos, lo aprecie por su forma de decir las cosas y de ser un buen ciudadano”

Caperuza Córdoba, docente

“Un hombre polifacético directo. Sin pelos en la lengua para llamar las cosas por su nombre. Decía la verdad duélale a quien le duela. Sin pelos en la lengua. Un hombre que respetó su partido conservador y sus principios.  Sin ser Quibdoseña, me veo en la obligación moral de acompañarlo a su última morada”.

Ismael Aldana, ingeniero civil

“Ha sido un golpe duro. Lo llevo en mi corazón. Él era mi escudero y secretario cuando yo era gobernador. Fue un insigne dirigente del partido conservador. Dio la batalla largamente en su ejercicio del periodismo. Y allí quedan sus hijos para inmortalizar ese legado.  Fue un autodidacta que leía como ninguno. Que Dios lo tenga en su gloria”

Jairo Rivas Chalà, periodista

“El mono a través de la radio parecìa un alcalde. Desde allí enviaba ideas, proponía proyectos y era un crítico de las cosas malas. Los escenarios deportivos de hoy los tenemos en Quibdó, gracias a él y a Wladimiro.

Detrás del micrófono era un repentizador sin igual. Humorista social, era un hombre que no tenía enemigos”.

 Rufino Córdoba, economista

“Con su muerte se va gran parte del Chocò. Era un látigo contra los corruptos. Estoy muy triste. Me deja una enseñanza inolvidable. La gente lo va a recordar por mucho tiempo”.

Wladimiro Garcés Machado, docente

 “Los amigos los escoge uno, los familiares nacen. Con el Mono adelantamos un proceso importante para el Chocò. Vivimos una época a raíz de los triunfos de los deportistas. Gracias a él logramos cambiar la imagen del Chocò a través de sus intervenciones a nivel nacional

Era un periodista de altísima calidad. Sin odios sin rencores promovía al Chocò. Hicimos un trabajo con Alberto Zúñiga, Francisco Romaña y Gonzalo Díaz

Trabajamos juntos muchos años. Recuerdo que cuando vino el presidente Pastrana a Quibdó fue él quien coordinó con lujo de detalles los actos protocolarios de la visita presidencial.

El Mono le deja un mensaje de reconciliación al periodismo del Chocò. Los comunicadores y periodistas Chocoanos se destruyen entre ellos mismos y el Mono siempre quiso que esos rencores desaparecieran

Paz en su tumba y resignación para todos de quienes lo queremos.

Gustavo Trujillo, economista   

“Era uno de los pregoneros más grandes que tuvo el Chocò, se fue un gran amigo que quiso al Chocò hasta en sus últimos días”

Marco Guio Ledesma, abogado

“El  Mono fue un gran autodidacta, ejerció un periodismo crítico, independiente y propositivo. Sin ir a una universidad logró peldaños superiores en su carrera política y periodística”

Américo Murillo, abogado

“Se ha ido un gran amigo. Para mí fue la fuente de consulta permanente en varios temas. El vacío que deja en mí son sus enseñanzas que hasta última hora las recibíes”.

Carlos William Cuesta, economista.

“No tengo palabras para descifrar la imagen de este señor tan grande. Inteligente, buen amigo y excelente periodista”

 Carlos Barbosa, abogado

“Le aportó como nadie, infinitas luces para el desarrollo del departamento. Hay una profunda consternación por su desaparición. Era un hombre brillante”.

Juan B. Hinestroza, ingeniero de minas

“Nos deja una herencia intelectual y periodística muy importante. Siempre fue un luchador social. Perdimos un orientador, un amigo y un gran servidor”